La Junta de Gobierno de la Diputación de Guadalajara ha aprobado este viernes una línea de financiación de 250.000 euros destinada a sufragar las cuotas a la Seguridad Social de los trabajadores por cuenta propia. Esta medida busca garantizar la supervivencia de comercios y servicios imprescindibles en aquellos municipios de la provincia que no superan los 500 habitantes durante este año 2026.
El presupuesto se distribuirá en régimen de concurrencia competitiva y cubre el pago de los recibos del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). El objetivo principal es evitar que la falta de rentabilidad obligue a cerrar los negocios que abastecen y dan servicio diario a los vecinos de estas pequeñas localidades.

Las actividades profesionales que pueden acogerse a esta subvención incluyen los siguientes sectores:
Industrias del pan, bollería y pastelería, además de comercios minoristas de alimentación.
Farmacias, droguerías, perfumerías y herbolarios.
Cafeterías, bares, comercios mixtos y venta ambulante.
Estaciones de servicio, talleres de reparación, peluquerías y centros de estética.
Los trabajadores que cumplan los requisitos tendrán un plazo de 20 días hábiles para presentar sus solicitudes. Este periodo comenzará a contar al día siguiente de la publicación oficial de la convocatoria en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP).
Contexto contra la despoblación
Tal y como venimos documentando en el archivo de Liberal de Castilla al hacer seguimiento de las políticas contra el reto demográfico, este tipo de subvenciones se han convertido en un mecanismo recurrente para sostener la estructura comercial de la provincia. La partida actual da continuidad a la estrategia implementada durante el ejercicio pasado, consolidando una red de seguridad económica para el emprendimiento rural.
Los datos de la edición de 2025 confirman el alcance de esta iniciativa en el territorio. El año pasado, el plan logró que 240 autónomos repartidos en 117 pueblos aliviaran sus costes fijos, recibiendo una media de 1.041,63 euros por beneficiario. La evolución de esta convocatoria refleja que la administración mantiene su apuesta por estos profesionales, entendiendo que mantener abierta la persiana de un bar, una panadería o una farmacia es fundamental para generar oportunidades y asentar población en el medio rural de Guadalajara.

