La Policía Local de Cuenca ha tramitado un total de 20 denuncias durante los últimos controles de estacionamiento efectuados en el Casco Antiguo de la capital. Las sanciones se han interpuesto a conductores que dejaron sus vehículos aparcados en las plazas delimitadas como zona verde sin disponer de la tarjeta de autorización requerida para hacer uso de ellas.

Esta vigilancia específica por parte de los agentes busca proteger las áreas de estacionamiento reservadas de forma exclusiva para los vecinos de la zona monumental. La jefatura policial subraya que el respeto a estos espacios es fundamental para facilitar el día a día de los residentes y garantizar una movilidad más fluida y ordenada en el entramado del centro histórico. Para prevenir sanciones económicas innecesarias, las autoridades insisten en que los conductores deben comprobar detalladamente la señalización vertical y las condiciones del entorno antes de abandonar sus vehículos.
Evolución de la movilidad
La presión por encontrar aparcamiento en la parte alta de la capital conquense representa un desafío organizativo y de convivencia constante. Al consultar el archivo de liberaldecastilla.com durante el último año, se comprueba que la ocupación irregular de la zona verde es una de las principales preocupaciones de las asociaciones vecinales, lo que ha derivado en múltiples requerimientos al Ayuntamiento para aumentar la vigilancia. En los últimos meses, el consistorio ha tenido que intensificar estos controles periódicos, especialmente durante los fines de semana y festivos, para evitar que los vehículos de visitantes saturen los espacios residenciales. Estas recientes 20 denuncias demuestran que el problema persiste, pero también reflejan el mantenimiento de las políticas de control activo para equilibrar el flujo de vehículos y proteger la accesibilidad de quienes habitan en el Casco Antiguo.

