El Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) de la Guardia Civil de Cuenca ha abierto diligencias contra una joven de 19 años por un delito contra la seguridad vial. La conductora fue detectada por el radar fijo de la DGT ubicado en el kilómetro 299,400 de la autovía A-40 circulando a 215 kilómetros por hora, en un tramo donde la velocidad máxima legal es de 120 km/h. El exceso, de 95 km/h por encima del límite permitido, resulta especialmente llamativo dado que la infractora es una conductora novel con apenas cuatro meses de antigüedad en su permiso de conducir.
Las diligencias ya han sido remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia en funciones de Guardia de Cuenca. Debido a la gravedad de los hechos, la joven se enfrenta a penas de prisión que oscilan entre los 3 y 6 meses, multas económicas de 6 a 12 meses o la realización de trabajos comunitarios de 31 a 90 días. Independientemente de la sanción principal, la condena conlleva obligatoriamente la retirada del carnet de conducir por un periodo que va desde uno a cuatro años.

Evolución de los excesos de velocidad en vías conquenses
Este incidente registrado en la A-40 introduce una notable variación en el perfil habitual de los grandes excesos de velocidad en la provincia. Según el archivo histórico de Liberal de Castilla, este tipo de infracciones penales extremas se concentran frecuentemente en vías de largo recorrido hacia el Levante, como la autopista AP-36. Además, suelen estar protagonizadas por conductores de mayor edad; de hecho, tan solo en abril de este año, la Guardia Civil investigó en la AP-36 a varios varones de entre 40 y 50 años que superaban los 230 km/h a su paso por términos municipales como San Clemente o El Pedernoso.
A pesar de los intensos controles, los excesos al volante siguen constituyendo un problema estructural en las carreteras de Cuenca. Durante la última campaña específica de vigilancia de la DGT, desarrollada a mediados de abril de este mismo año, la Agrupación de Tráfico sancionó a 1.392 conductores. Los agentes controlaron más de 28.500 vehículos, lo que refleja que cerca del 5% de los conductores monitorizados circulaban infringiendo los límites, una tasa que apenas ha variado respecto a las campañas del año anterior.

