La Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, tras revisar el último informe sobre regadíos en España publicado por el MAPAMA en días pasados, constata cómo el riego localizado ha aumentado en un 14%, al considerarse el más eficiente y una buena elección frente a los años de sequía.

Castilla-La Mancha tiene el 60% de su riego localizado... Murcia el 83%
Los cultivos leñosos, sobre todo viñedo y olivar, han implantado este sistema en la práctica totalidad de su regadío.

Unión de Uniones caracteriza este año hídrico como uno de los de peor sequía de la historia, arruinando muchas cosechas, especialmente en comunidades autónomas como Castilla y León, Extremadura o Castilla La Mancha y Valencia.

Pese a las ayudas puestas en marcha por el Ministerio en relación a la sequía, consideradas insuficientes por Unión de Uniones que ha apuntado también hacia una necesaria mejora presupuestaria y técnica del sistema de seguros agrarios, la organización destaca que con los embalses a un 52% de su capacidad –un 30 % menos de lo que sería normal en estas fechas- se hace extremadamente complicada la situación en las cuencas con menos reservas, que son Duero (46 %) Júcar (35 %) y Segura (26 %). Igualmente la situación en la cabecera del Tajo es crítica, con sólo un 13 % de los recursos hídricos que sería capaz de almacenar.

Si bien el 80% del agua que se consume va destinada a producir alimentos, Unión de Uniones quiere destacar el esfuerzo que están realizando los agricultores invirtiendo en sistemas economizadores de agua, lo que ha llevado a que el riego más eficiente, el localizado, se extienda ya en España en 2016 a 1,85 millones de hectáreas, es decir, la mitad de la superficie de regadío nacional.

En este aspecto destaca sobre todo Murcia, con un 83 % de su riego localizado, Andalucía, con el 75 %; Comunidad Valenciana con el 69 % y Castilla-La Mancha con el 60%. Por el contrario, Castilla y León con un 6 % y Aragón, con un 15 %, son las comunidades de peso agrario en donde el regadío localizado está menos extendido, habiéndose incrementado, no obstante, en Castilla y León en un 30 % en la última década.

En el contexto nacional, el estudio, además, destaca cómo, desde 2006 se han sumado 469.034 hectáreas nuevas a este tipo de riego, siendo el que más aumenta cada año, en detrimento de la superficie regada por gravedad, que se ha reducido en casi el 10 % en los últimos 10 años.

Por cultivos, el mayor esfuerzo lo han realizado los viticultores, que aplican el riego localizado en un 96 % de su superficie de riego, seguido de cerca por olivar con el 95 % y frutales y cítricos, en torno a un 80 %.

Concretamente, Castilla-La Mancha es la región que tiene una mayor superficie de riego localizado en viñedo, con cerca de 223.500 hectáreas.