Estimada alcaldesa:
Con la confianza que me da haber estado en el puesto que tú ocupas ahora, te escribo para decirte que me ha disgustado mucho conocer, por los medios de comunicación, que el Ayuntamiento de Guadalajara está pensando poner en manos de una empresa la gestión de la Casa del Cuento que presentaste públicamente hace unos días.
La noticia no sólo me ha disgustado. También me ha sorprendido porque, hasta ahora, en las conversaciones que he mantenido contigo habías barajado la posibilidad de hacerlo a través de un convenio con el Seminario de Literatura Infantil y Juvenil.

Tú sabes, como sabe toda la ciudad, que no existiría Casa del Cuento si el Seminario de Literatura Infantil y Juvenil no llevara trabajando más de cuarenta y cinco años en la divulgación de la narración oral. Sin él no habría Maratón, no se conocería Guadalajara en Europa, América Latina y otras partes del mundo como la Ciudad de los Cuentos, y no estaría en ella la sede de la Red Europea de Ciudades y Lugares de Cuento. No hace falta añadir que, sin él, la ciudad no habría pensado en habilitar un edificio como Casa del Cuento.
Que Guadalajara sea la Ciudad de los Cuentos es el resultado de años y años de trabajo continuado, entusiasta e incansable del Seminario de Literatura Infantil.
El Seminario contribuyó al diseño de la Casa del Cuento y, como también sabes (porque se te mandaron hace tiempo los documentos que lo acreditan), tiene un plan de trabajo preparado que puede ponerse en práctica el día siguiente a la apertura de sus puertas. No hay ninguna empresa que pueda hacerlo igual que él.
Con toda seguridad, la cantidad de dinero que presupueste el Ayuntamiento (si sigue con la idea de darle esa tarea a una empresa) será muy superior al de una gestión realizada por el Seminario, que no necesita margen de beneficio industrial, que nunca ha pedido nada para sí, y que disfruta de mucho trabajo voluntario.
Pero, siendo importante el aspecto económico, hay otras cosas más valiosas que deben considerarse cuando se gestiona la cultura. Especialmente hay que tener en cuenta el entorno del acto cultural.
No hay ninguna empresa -ni en nuestra ciudad ni en el país entero- que sepa tanto como el Seminario sobre lo que hay que hacer para dar vida real a la Casa del Cuento de Guadalajara. Encargárselo a una empresa sería, por poner algún ejemplo clarificador, como encargarle también la realización de una actividad tan popular, colectiva y enraizada en la vida de Guadalajara como el Tenorio Mendocino, o la ejecución de otra actividad tan coral y expresiva de la religiosidad popular como las alfombras del Corpus.
Espero que esta carta abierta te haga reflexionar y modificar la decisión que han divulgado los medios. Con ella he querido expresar mi profunda preocupación personal por el desarrollo de este tema. En cuanto al Seminario, te adelanto que está igualmente sorprendido por las noticias publicadas y que se reunirá en los próximos días para analizarlas. Tiene pensado pedirte cita para escuchar de primera mano los planes del Ayuntamiento respecto a la gestión de la Casa del Cuento.
Vaya con esta carta un saludo muy cordial.
Blanca Calvo

