Cáritas Diocesana de Cuenca ha hecho balance de su actividad durante el año 2025, revelando un incremento continuo en el número de personas en situación de vulnerabilidad que requieren su ayuda en la provincia. La entidad ha acompañado a 15.494 ciudadanos a través de una inversión superior a 1,6 millones de euros, bajo el lema de su nueva campaña: «Elige amar. Elige comunidad». Los datos, presentados en la sede de la organización por su director, Luis Miguel Jiménez, y el responsable de Economía Solidaria, Marcos Irnán, confirman una preocupante tendencia al alza en las atenciones que no ha dejado de crecer desde el año 2022.

Radiografía de la asistencia social
El volumen de ayudas prestadas durante el último año se ha distribuido en diferentes áreas estratégicas para abarcar desde la urgencia habitacional hasta la inserción laboral. La inversión total de 1.633.848 euros ha permitido sostener los siguientes programas:
Acción en el Territorio: Ha concentrado a 2.792 participantes con una inversión de 241.592 euros. Destacan proyectos como las Tarjetas Monedero, financiadas por la Diputación de Cuenca, que han cubierto las necesidades básicas de alimentación de 62 familias (200 personas); el Servicio de Comidas a Domicilio para 169 mayores; y el Economato Emaús, que ha atendido a 213 vecinos.
Inclusión Social: Los recursos de esta área han absorbido casi el 31% del presupuesto total para atender a 589 personas. La gran mayoría, 525 usuarios, requirieron el Centro de Alojamiento de Urgencia, mientras que 64 fueron acogidos en Centros Residenciales, cifra que aumenta respecto a los 51 del año anterior.
Economía Solidaria: De las 652 personas que acudieron a Cáritas buscando orientación laboral, 150 lograron acceder a un empleo y 104 recibieron formación especializada. Además, el espacio solidario «Ropacor» facilitó tres contratos de inserción.
Cooperación Internacional: La ayuda de los conquenses trascendió las fronteras provinciales para asistir a 13.674 personas en países como Benín y Congo Brazzaville, además de responder a diversas emergencias internacionales y realizar labores de sensibilización para más de 3.500 personas.
El motor económico y humano
El despliegue de estos programas asistenciales ha sido posible gracias a la combinación de fondos públicos y aportaciones privadas. Concretamente, un 46,90% de los recursos proviene de origen privado, lo que refleja el respaldo económico sostenido de socios, donantes y empresas de Cuenca.
Sin embargo, desde la dirección de Cáritas insisten en que el verdadero pilar de la entidad reside en su red de 245 voluntarios. Este equipo humano se encarga de labores que van desde la acogida hasta el acompañamiento de personas mayores o sin hogar. Su distribución abarca toda la geografía provincial: 63 operan en las Cáritas Parroquiales de Cuenca capital, 39 en programas específicos diocesanos, 6 en la sede Arciprestal y 157 están desplegados por las distintas parroquias de la Diócesis.
El impulso solidario en Mira
Durante la presentación de la memoria, Trini Valles, responsable del Área de Animación Comunitaria, hizo un inciso especial en la puesta en marcha de la nueva Cáritas Parroquial de Mira. Al revisar el archivo histórico reciente de Liberal de Castilla, el foco de la entidad en este municipio de la Serranía Baja cobra un sentido mucho más profundo.
Cabe recordar que Mira fue una de las zonas más castigadas por la trágica DANA de finales de 2024, una catástrofe que desbordó por completo los recursos sociales del municipio. La apertura y consolidación de esta sede parroquial durante 2025 responde directamente a las consecuencias de aquella emergencia. Este movimiento evidencia cómo Cáritas ha adaptado su estructura territorial en la provincia para garantizar una asistencia continuada a las familias que perdieron sus medios de vida, pasando de la respuesta de urgencia inicial a un acompañamiento integral y de largo plazo para la reconstrucción de la comunidad.

