El Gobierno regional ha destinado cerca de 92.000 euros durante la presente legislatura para fortalecer las cooperativas y sociedades laborales en la provincia de Guadalajara. Esta inyección económica busca fomentar tanto la constitución de nuevas entidades y la incorporación de socios como la modernización de los negocios ya existentes. Para explicar los detalles técnicos de estas convocatorias, la Delegación de Economía, Empresas y Empleo ha organizado hoy en la capital alcarreña un encuentro denominado ‘Café colaborativo’, el cual ha sido inaugurado por la delegada provincial, Susana Blas.
La administración autonómica mantiene abierto hasta el próximo 7 de septiembre el plazo para solicitar las ayudas destinadas a la creación de cooperativas y al fomento del empleo. Estas líneas de financiación contemplan incrementos en las cuantías cuando los nuevos socios pertenecen a colectivos específicos, tales como mujeres víctimas de violencia de género, personas con discapacidad o jóvenes menores de 30 años.

Por otro lado, las entidades que busquen actualizar sus infraestructuras tienen hasta el 23 de este mes de junio para acogerse a la línea de modernización. Las subvenciones de esta modalidad se adaptan a diferentes escenarios, variando la ayuda económica en función de si los proyectos ya están finalizados, se encuentran en fase de ejecución o todavía no han arrancado. Para ilustrar el impacto real de este soporte en el tejido local, el evento ha contado con la participación de responsables de Calorcope, Eidems y Quesabores de Orea, quienes han expuesto el funcionamiento y la evolución de sus proyectos empresariales.
Evolución de la economía social en la provincia
El esfuerzo por consolidar el modelo cooperativo responde a una trayectoria que viene marcando la agenda económica local. Un análisis del archivo del último año en liberaldecastilla.com muestra cómo la Estrategia de Economía Social ha ido ganando protagonismo, especialmente como un mecanismo para fijar población en el medio rural. Mientras que las noticias del ejercicio anterior reflejaban ayudas de emergencia centradas en el mantenimiento básico de la actividad empresarial frente a la incertidumbre económica, las actuales convocatorias representan un claro cambio de fase.
Este giro hacia la modernización tecnológica y la inserción laboral de colectivos vulnerables refleja una maduración del tejido asociativo de Guadalajara. El hecho de que proyectos ubicados en zonas fuertemente castigadas por la despoblación, como es el caso de Quesabores de Orea en el Señorío de Molina, sirvan hoy de ejemplo de éxito, demuestra que los fondos están logrando descentralizar la inversión. Se evidencia así una transición desde la pura resistencia empresarial hacia un crecimiento sostenible, donde las cooperativas se posicionan como motores clave para el desarrollo provincial.

