El Gobierno de Castilla-La Mancha ha aprobado el decreto que establece el calendario laboral para el año 2027 en toda la comunidad autónoma. La consejera portavoz, Esther Padilla, ha confirmado que el diseño definitivo de estas fechas de descanso cuenta con el visto bueno previo tras dar audiencia a los sindicatos y empresarios más representativos de la región, así como a la Iglesia Católica.

Para cuadrar el calendario de este ejercicio, el Ejecutivo autonómico ha optado por aplicar dos modificaciones estratégicas sobre las fechas nacionales. Por un lado, el jueves 27 de mayo será jornada no laborable para celebrar la Fiesta del Corpus Christi, sustituyendo al festivo del 19 de marzo (San José). Por otro lado, el lunes 31 de mayo, Día de Castilla-La Mancha, se mantendrá como festivo en reemplazo del 15 de agosto (Asunción de la Virgen), aprovechando que esta última fecha coincide en domingo.
De este modo, las doce fiestas laborales de carácter retribuido y no recuperable en Castilla-La Mancha para 2027 quedan configuradas así:
1 de enero, Año Nuevo.
6 de enero, Epifanía del Señor.
25 de marzo, Jueves Santo.
26 de marzo, Viernes Santo.
1 de mayo, Fiesta del Trabajo.
27 de mayo, celebración de la Fiesta del Corpus Christi.
31 de mayo, Día de Castilla-La Mancha.
12 de octubre, Fiesta Nacional.
1 de noviembre, Día de todos los Santos.
6 de diciembre, Día de la Constitución Española.
8 de diciembre, Inmaculada Concepción.
25 de diciembre, Natividad del Señor.
El archivo histórico de Liberal de Castilla refleja que esta estrategia de permutar festivos estatales por regionales es la mecánica habitual del Gobierno autonómico para blindar sus tradiciones sin exceder el límite legal. En el diseño de calendarios de años anteriores, la administración ya recurrió a cambiar fechas de carácter nacional para lograr encajar festividades imprescindibles en la región, como el propio Corpus Christi, dentro del cupo normativo de doce días. Con esta maniobra administrativa consolidada a lo largo del tiempo, la Junta garantiza que los castellanomanchegos puedan disfrutar de sus señas de identidad, a falta de que cada ayuntamiento de la región sume sus dos festividades locales para completar los catorce días totales de descanso.

