La Guardia Civil ha detenido este 12 de junio en Azuqueca de Henares a una empleada de una empresa de paquetería y a su pareja, de 49 y 54 años de edad, acusados de sustraer 21 teléfonos móviles cuyo valor total asciende a 10.913 euros. La actuación se inició cuando los responsables de seguridad del servicio postal denunciaron la desaparición sistemática de paquetes que contenían tecnología. Los envíos se perdían en el proceso de distribución, concretamente en el trayecto entre el centro logístico ubicado en un polígono industrial azudense y la propia oficina de la empresa en la localidad.

Aprovechando su acceso directo a la paquetería durante las labores de clasificación y distribución, la trabajadora presuntamente se apoderaba de los terminales. Los agentes del Área de Investigación lograron determinar el paradero de los dispositivos gracias a un exhaustivo análisis de trazabilidad y al seguimiento de los identificadores electrónicos de los móviles. Las pesquisas confirmaron que los teléfonos sustraídos estaban siendo utilizados por el entorno cercano y familiar de la empleada. Tras estos hallazgos, la Guardia Civil procedió al arresto de la trabajadora y su pareja como presuntos autores de 21 delitos de hurto.
Este nuevo suceso subraya una dinámica delictiva que ha obligado a las empresas del Corredor del Henares a blindar sus procesos internos. La sustracción de tecnología aprovechando la posición dentro de la red postal no es un hecho aislado en el municipio. De hecho, en febrero de 2025, la Guardia Civil ya tuvo que intervenir en Azuqueca para detener a otro trabajador del sector, un repartidor de paquetería de 21 años, que se había apropiado de tres teléfonos móviles y una tablet valorados en más de 4.300 euros. La evolución de estos delitos muestra cómo el cruce de datos electrónicos y la mejora en la trazabilidad por parte de las plataformas logísticas de Guadalajara están resultando determinantes para que la Guardia Civil logre desarticular estas sustracciones desde dentro de las propias plantillas.

