El Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Cabanillas del Campo está terminando de estudiar en estos días la posibilidad de implementar un Servicio de Recaudación de Tributos de carácter estrictamente municipal, (como el que tienen otros ayuntamientos grandes de la provincia, caso de la capital o Azuqueca), abandonando el Servicio de Recaudación Provincial que se presta desde la Diputación de Guadalajara.

Cabanillas estudia implantar su propio Servicio de Recaudación, abandonando el de la Diputación
El Equipo de Gobierno Municipal ultima la propuesta, que en un primer paso necesitará de una reclasificación administrativa del Ayuntamiento, que será debatida en el próximo Pleno

El motivo principal de implementar este cambio sería económico. Según los cálculos del Equipo de Gobierno, sustentados en los datos actuales, el ahorro para las arcas municipales sería de más de 270.000 euros anuales, que es la cantidad que actualmente se queda la institución provincial como compensación por la realización de este servicio.

Otra razón para el cambio sería de eficiencia, según explica el alcalde: “Con el servicio actual que nos presta la Diputación, cada año nos prescriben alrededor de 700.000 euros de tributos impagados, y que no son convenientemente reclamados. Es un dinero que se descontrola, y al final se queda sin ingresar en las arcas municipales. Creo que un servicio municipal propio podría reducir de forma considerable la cuantía de estos impagos”, señala José García Salinas.

Para ejecutar este proyecto el Pleno del Ayuntamiento debe aprobar previamente una “reclasificación administrativa”, pasando a declarar al de Cabanillas como “Ayuntamiento de Segunda Categoría”, en lugar de un “Ayuntamiento de Tercera”, como es en la actualidad. Esto es legalmente posible porque el municipio cumple sobradamente las condiciones que la Ley pide para ser de Segunda Categoría tanto por presupuesto como por población.

Este ascenso de “categoría tributaria” conllevará el incremento del número de funcionarios con consideración de “habilitados nacionales”, pasando de los tres actuales, a cinco. Con la nueva configuración de habilitados, el Ayuntamiento dispondrá de interventor, secretario, tesorero, vicesecretario interventor y oficial mayor. “Con los 270.000 euros que ahora nos cobra la Diputación por el servicio, se sufragaría sobradamente este incremento de habilitados nacionales. Al tiempo, al contar con un tesorero exclusivamente dedicado a esta labor, nos podremos hacer cargo de la gestión de los impuestos de manera directa, algo que repercutiría en un mejor control de los ingresos tributarios”, considera el alcalde. Hay que reseñar que este incremento de la plantilla municipal con habilitados nacionales es de hecho una de las pocas excepciones que la legislación actual consiente a los ayuntamientos a la hora de incrementar su personal. Como necesario primer paso, esta reclasificación administrativa se llevará al próximo Pleno del consistorio.

Una vez aprobada la reclasificación, si finalmente se crea el Servicio de Recaudación Municipal, este se haría con el control de los tributos de modo gradual, hasta liberar del encargo de modo definitivo a la Diputación a lo largo de los próximos meses, según vayan venciendo las liquidaciones pendientes.

Cabe reseñar que la propuesta de crear un Servicio de Recaudación Municipal ya estaba contemplada en el programa con el que el actual alcalde, José García Salinas, se presentó a las últimas Elecciones Municipales.