El Ayuntamiento de Cuenca, a través del Área de Intervención Social (AIS), ha organizado una jornada deportiva en el pabellón polideportivo Fuente del Oro dirigida a los menores del proyecto socioeducativo ‘Diviértete aprendiendo’. Esta iniciativa, enmarcada en la programación extraordinaria de verano que finaliza el próximo 24 de julio, tiene como objetivo principal promover hábitos de vida saludable, la competitividad sana y la empatía entre los participantes.

La actividad ha sido posible gracias a la colaboración altruista del Club de Baloncesto Cuenca Femenino y el Club Voleibol Cuenca. Durante las sesiones, los menores se organizaron en dos grupos según su edad: uno de cuatro a ocho años y otro de nueve a once años. A través del juego, los niños y niñas se acercaron a estas dos disciplinas deportivas desde una perspectiva lúdica e interactiva, lo que favorece su socialización.
El proyecto ‘Diviértete aprendiendo’ ofrece un espacio seguro orientado a la normalización de prácticas y conductas en la infancia. Se presta especial atención a los menores que se encuentran en situaciones de riesgo o exclusión social, facilitando herramientas para su desarrollo integral mediante acciones preventivas. La iniciativa está gestionada por la Asociación Sociocultural Utopía y cuenta con la financiación del Fondo Social Europeo, dentro de las acciones de inclusión del Convenio del Plan Concertado de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
Evolución del proyecto social
El archivo de Liberal de Castilla refleja la trayectoria y la importancia de consolidar el programa ‘Diviértete aprendiendo’ en el tejido vecinal de la ciudad. Tradicionalmente, la labor central de este proyecto se concentra durante el curso escolar en los centros sociales de barrios como San Antón, Pozo de las Nieves, Villa Román y Las Quinientas.
La ampliación de sus actividades al periodo estival y la incorporación de espacios cedidos por la Concejalía de Deportes marcan un paso adelante en la estrategia de integración municipal. Al tejer alianzas directas con los clubes deportivos locales, el programa consigue que la intervención no se detenga cuando los colegios cierran. De este modo, los menores mantienen sus rutinas de apoyo socioeducativo más allá de las aulas y de sus barrios de residencia habitual, asegurando una red de acompañamiento continuo durante todo el año.

