El Ayuntamiento de Azuqueca de Henares ha aprobado este jueves una modificación presupuestaria de 8.199.823 euros financiada íntegramente con el remanente de Tesorería del municipio. La medida, defendida por el alcalde Miguel Óscar Aparicio, tiene como objetivo principal cubrir el 15 por ciento de cofinanciación exigido por los proyectos de la Estrategia de Desarrollo Integrado Local (EDIL) y ejecutar un paquete de mejoras urbanas directas. Durante la sesión ordinaria, el expediente salió adelante por la vía de urgencia con los votos a favor del PSOE, la abstención de VOX e Izquierda Unida y el rechazo frontal del Partido Popular. La inclusión de este punto a última hora generó un fuerte malestar en la oposición, que denunció haber recibido la documentación técnica apenas quince minutos antes de comenzar el debate.

El archivo histórico municipal
Las páginas de Liberal de Castilla muestran que la gestión de los remanentes económicos en Azuqueca ha sido un elemento de debate recurrente a lo largo de las últimas legislaturas. Anteriormente, el consistorio ya tuvo que adaptar su maquinaria administrativa para captar y ejecutar fondos europeos, transitando de las antiguas directrices EDUSI al actual marco EDIL. Los archivos documentan cómo la acumulación progresiva de capital en las arcas municipales, que actualmente alcanza la cifra de 17 millones de euros según desveló Izquierda Unida en este mismo pleno, ha ido acompañada de peticiones constantes para mejorar la transparencia en las cuentas.
Evolución de las cuentas locales
Esta inyección de más de ocho millones de euros conecta la disponibilidad financiera del ayuntamiento con las necesidades tangibles de los barrios de Azuqueca. Al destinar casi la mitad del ahorro municipal a infraestructuras como el asfaltado, las redes de agua potable, el Paseo de las Esculturas o las instalaciones deportivas, el gobierno local busca materializar el remanente en servicios directos para los vecinos. Sin embargo, la dinámica del pleno demuestra que el reto institucional no se limita a tener fondos disponibles, sino a la gestión política de los mismos, lo que ha obligado a la Alcaldía a comprometerse a fijar un calendario de reuniones de trabajo para detallar y consensuar el reparto de estas partidas económicas.

