El Ayuntamiento de Azuqueca de Henares ha instalado seis nuevas cámaras de videovigilancia en el recinto de la piscina municipal de verano. Esta medida impulsada por la Concejalía de Seguridad Ciudadana, que ya se encuentra plenamente operativa, busca erradicar los actos vandálicos sufridos en las instalaciones durante los últimos años. Según detalla el concejal del área, Antonio Expósito, estos destrozos recurrentes han generado molestias evidentes a los bañistas y un gasto económico constante para las arcas municipales encargado de las reparaciones. Para solucionar este problema de raíz, el consistorio ha realizado una inversión aproximada de 15.000 euros en la adquisición de estos equipos de grabación.

El sistema de seguridad cuenta con un protocolo estricto diseñado para proteger la privacidad de los vecinos de Azuqueca. Los dispositivos permanecen completamente desactivados durante el horario de apertura al público y solo entran en funcionamiento desde la tarde-noche hasta la mañana siguiente, periodo en el que la instalación permanece cerrada. Las imágenes captadas se transmiten en tiempo real y de forma exclusiva a las dependencias de la Policía Local para garantizar una monitorización inmediata. Una vez que la temporada de baño concluya el próximo 31 de agosto, las cámaras no quedarán inactivas, sino que se reubicarán estratégicamente en el perímetro del complejo deportivo San Miguel para reforzar la vigilancia de ese entorno de cara al invierno.
Evolución del mapa de videovigilancia en Azuqueca
La protección de la piscina municipal supone un paso más dentro de la extensa red tecnológica de seguridad ciudadana que se está desplegando en el Corredor del Henares. Repasando la hemeroteca reciente de Liberal de Castilla, observamos cómo Azuqueca ha consolidado durante el último año una estrategia integral de vigilancia que ya suma 120 cámaras activas distribuidas por las principales calles y puntos de acceso de la ciudad.
Esta evolución hacia la seguridad preventiva, que complementa el patrullaje tradicional en los barrios, refleja un cambio de paradigma en la gestión policial local. A esta red fija de cámaras se sumó también la creación de la Unidad de dron de la Policía Local, documentada previamente en este medio, que permite controles aéreos rápidos en zonas de difícil acceso. De este modo, la reciente inversión de 15.000 euros en el recinto de verano no es una medida aislada, sino la continuación lógica de un plan a largo plazo destinado a disuadir los daños al patrimonio público y aportar pruebas visuales clave para el esclarecimiento de delitos en el municipio.

