La localidad de Alarcón ha recuperado este jueves uno de sus mayores tesoros arquitectónicos. La antigua iglesia desacralizada de Santo Domingo de Silos reabre sus puertas convertida en un nuevo espacio acondicionado para acoger exposiciones y eventos culturales de todo tipo. Esta inauguración culmina un proyecto impulsado por el Ayuntamiento y la Diputación de Cuenca, que ha destinado 300.000 euros a la mejora y rehabilitación integral del edificio.
El acto de apertura ha congregado a una gran mayoría de vecinos de la villa, acompañados por el presidente de la institución provincial, Álvaro Martínez Chana, y la alcaldesa del municipio, Milagros Poveda. Durante su intervención, Martínez Chana ha defendido la obligación de legar la herencia monumental a las futuras generaciones en las mejores condiciones. Para respaldar este compromiso, ha detallado que la Diputación ha invertido 18,5 millones de euros en la recuperación de elementos históricos conquenses durante los últimos siete años.

El objetivo central de esta fuerte inyección económica es lograr que la riqueza monumental trabaje directamente para las personas que habitan el medio rural. Esta estrategia ya muestra resultados tangibles en el sector turístico, consolidando a Alarcón como una auténtica punta de lanza en la comarca de la Manchuela conquense. La recuperación de atractivos con gran valor artístico y apego emocional, como este templo de orígenes románicos, es clave para mantener los datos récord de visitantes y pernoctaciones que registró el turismo rural de la provincia a lo largo de 2025.
Archivo y evolución patrimonial
El seguimiento informativo de Liberal de Castilla documenta que la reapertura de Santo Domingo de Silos no es una acción aislada, sino el resultado de una estrategia sostenida en la villa. Esta actuación de 300.000 euros complementa los trabajos previos impulsados por la Diputación en el municipio, entre los que destacan las sucesivas fases de restauración ejecutadas en los lienzos de su emblemática muralla medieval.
Esta secuencia de intervenciones confirma una hoja de ruta clara para la comarca. El patrimonio que antes se encontraba deteriorado se está transformando de manera metódica en un motor económico. De esta forma, el municipio no solo rescata su historia, sino que articula una red de espacios rehabilitados capaces de sostener el crecimiento de la industria turística y generar nuevas oportunidades en la provincia.

