La Federación para el Desarrollo de la Sierra y Mancha Conquense (ADESIMAN) ha defendido en Bruselas ante la Comisión Europea su estrategia de innovación rural de cara a la negociación de los fondos LEADER del periodo 2028-2034. El presidente de la entidad, Víctor Jiménez, y su director-gerente, Juan Pedro Salas, mantuvieron una reunión de trabajo con el director de Sostenibilidad de la Dirección General de Agricultura y Desarrollo Rural (DG AGRI), Gijs Schilthuis, acompañados por Gérard Peltre, presidente de la red comunitaria Ruralité-Environnement-Développement (RED). Durante la sesión, la delegación conquense entregó el documento programático ‘Un nuevo modelo de desarrollo rural basado en la energía, la inteligencia artificial y la sostenibilidad’, exponiendo actuaciones aplicadas sobre el terreno como la creación de comunidades energéticas cooperativas, el ‘KIT IA LEADER’ o la oficina técnica de inteligencia artificial para la gestión comarcal de proyectos y captación de fondos.

La proyección comunitaria del grupo de acción local conquense da continuidad al seguimiento que la hemeroteca de Liberal de Castilla ha realizado sobre la aplicación de los programas LEADER en la provincia de Cuenca. Las coberturas del archivo reflejan cómo ADESIMAN y el conjunto de los grupos rurales de la región han evolucionado desde la mera tramitación de subvenciones agrarias hacia la vanguardia técnica en digitalización, economía circular y gestión del agua, respaldados por la asignación de 94 millones de euros aprobada por la Junta de Comunidades para los 29 grupos castellano-manchegos en el actual marco 2023-2027.
Cierre
La presencia de ADESIMAN en las instituciones europeas sitúa a la comarca conquense como un territorio proactivo en el diseño de las directrices comunitarias, anticipándose al debate financiero que determinará el peso de los fondos de desarrollo local a partir de 2028. Su próxima incorporación al Consejo de Administración de RED y su participación en consorcios transnacionales como PoliRuralPlus, NARRATIA o RETES refuerzan el papel de los pequeños municipios como laboratorios de innovación tecnológica capaces de retener población y canalizar inversiones directas hacia el interior peninsular.

