La Federación para el Desarrollo de la Sierra y Mancha Conquense (ADESIMAN) se encuentra en Heraklion (Creta) durante los días 22 y 23 de junio para avanzar en la creación de destinos turísticos rurales más seguros. El presidente de la entidad, Víctor Jiménez, y el técnico Manuel Julián Orden participan, junto a su socio Socialinnolabs, en la reunión de coordinación del proyecto europeo RETES, enmarcado en el programa Erasmus+. Esta iniciativa busca vincular de forma directa la actividad turística con la prevención de desastres, la movilidad y la protección civil en territorios rurales.
Para la comarca conquense, el objetivo principal es aplicar este modelo de prevención en sus enclaves patrimoniales y naturales más destacados. El área de actuación comprende recursos clave como el Parque Arqueológico de Segóbriga, la Ciudad Romana de Valeria, el Monasterio de Uclés, la Laguna de El Hito y el embalse de Alarcón. El proyecto analiza cómo responder de manera eficaz ante riesgos habituales en la provincia de Cuenca, como incendios forestales, olas de calor, lluvias intensas o los problemas de accesibilidad característicos de los municipios pequeños y dispersos.

Durante las jornadas de trabajo en Grecia, los socios del consorcio revisan el desarrollo del proyecto y coordinan las acciones inminentes. Las sesiones abordan la creación de planes de acción local, el diseño de materiales formativos, el desarrollo de herramientas digitales y la evaluación de los ecosistemas de turismo para mejorar los tiempos de respuesta ante emergencias.
De la promoción a la resiliencia en la comarca
Consultando el archivo reciente de Liberal de Castilla, el desplazamiento a Creta afianza la estrategia de internacionalización y modernización que ADESIMAN ha venido desplegando en el último año. Las publicaciones locales a lo largo de 2025 documentan una transición en las prioridades de desarrollo de la Sierra y Mancha Conquense, orientándose cada vez más hacia la sostenibilidad y la integración en redes de cooperación europea para complementar las acciones a nivel municipal.
La implicación en el consorcio RETES evidencia una evolución clara en el modelo de gestión turística del territorio. El foco ya no se sitúa únicamente en la promoción para atraer visitantes a los yacimientos o espacios naturales conquenses, sino en garantizar que la comarca cuente con la preparación estructural necesaria para proteger tanto al turista como al patrimonio. Esta trayectoria aporta un valor añadido al medio rural conquense, dotando a los agentes locales de soluciones prácticas para mantener un turismo seguro frente a la creciente amenaza de fenómenos climáticos adversos.

