Spot. A un capítulo de finalizar la serie “En un lugar de la Mancha”, nuestros personajes pisan la playa de Barcelona
Tres días y tres noches estuvo don Quijote con Roque Guinart hasta llegar a la playa de Barcelona el día de San Juan por la noche siendo, a la mañana siguiente, cuando escucharon sonidos de chirimías y atabales coincidiendo con la llegada de galeras y la salida, de la ciudad, de infinidad de caballeros.
Llegamos,así, al capítulo 62, el de la cabeza encantada y el de la imprenta en donde, nuestro caballero, ve impresa la edición de la segunda parte del Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha alabando el trabajo de corectores y traductores. Total que, una vez fuera, ya en el capítulo 63, don Quijote sube a bordo de una de las galeras, presencia la batalla y captura de un bergantín y, no contento con eso, a la mañana siguiente aparece, otra vez, en la playa armado hasta los dientes cuando ve venir, hacia él, a un caballero también armado de punta en blanco.
¿En la vida real del año 1988? Pues entrevistamos a don Federico Udina por lo del visorrey y otros asuntos, a don Martín de Riquert, académico numerario de la Real Academia Española y autor del libro “Cervantes en Barcelona”.
Hablaremos de bailes, de correr la sortija a caballo, del funcionamiento de una imprenta de mediados del siglo pasado y, para terminar, entrevistaremos a don Benito Chereguini de Tapia que, ese año, 1988, era capitán de Navío y Jefe del Sector Naval de Cataluña.
Todo eso, y más, este viernes aquí, en El Liberal de Castilla, en el capítulo 45 de la serie En un lugar de la Mancha serie que finalizará, el viernes día 13, con el último programa en el que don Quijote, tras ser derrotado por el caballero de la Blanca Luna, llega a su pueblo en donde cogió unas calenturas que, tras cinco días de cama, le devolvieron la cordura afirmando ser, no don Quijote de la Mancha si no Alonso Quijano

