Alrededor de 250 personas mayores de 60 años han participado este viernes en Villares del Saz en la primera marcha senderista de la temporada de otoño en la provincia de Cuenca, organizada dentro de los programas de envejecimiento activo del Gobierno de Castilla-La Mancha. La marcha, que ha congregado a participantes llegados tanto del municipio anfitrión y su comarca como de Mota del Cuervo y de la capital conquense, ha contado con el acompañamiento de la delegada de la Junta en Cuenca, Marián López, la delegada provincial de Bienestar Social, Susana Zomeño, y el alcalde de la localidad, Jorge Hermosilla.

La iniciativa, canalizada a través de los centros de mayores y colectivos asociativos en colaboración con los ayuntamientos, combina la actividad física adaptada y la prevención de la soledad no deseada con la dinamización directa del comercio, la hostelería y el transporte en los municipios receptores. Tras las salidas celebradas la pasada primavera en Almonacid del Marquesado y Cañete, el calendario de otoño continuará el próximo 23 de octubre en Almodóvar del Pinar —jornada aplazada en su momento por causas meteorológicas—, recalando posteriormente en Belmonte el 5 de noviembre y en Minglanilla el 17 de noviembre, alcanzando una previsión global de 1.500 participantes en las seis citas anuales, a las que se añaden dos marchas senderistas accesibles para personas con discapacidad desarrolladas durante este ejercicio.
La continuidad de este programa itinerante responde a la estrategia de articular actividades de salud preventiva y convivencia en una provincia caracterizada por el envejecimiento poblacional y la dispersión demográfica. Al conectar a usuarios de distintas comarcas como La Mancha, La Manchuela y La Serranía con parajes naturales y entornos históricos conquenses, las marchas refuerzan la cohesión territorial y el bienestar social de los mayores, al tiempo que generan flujo económico en los pequeños núcleos rurales fuera de las temporadas turísticas habituales.

