La Guardia Civil ha intervenido 2.909 kilos de cocaína y cuatro fusiles de asalto de tipo Kalashnikov tras desmantelar una red delictiva que operaba en la provincia de Guadalajara. La organización utilizaba una casa rural como centro neurálgico para almacenar la droga y una nave industrial anexa para preparar vehículos con dobles fondos destinados al transporte de los estupefacientes por España y el resto de Europa.

La operación se ha saldado con la detención de ocho hombres acusados de delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas. La autoridad judicial ha decretado ya el ingreso en prisión provisional para siete de los arrestados.
Las investigaciones corrieron a cargo de la Policía Judicial de la Guardia Civil de las Comandancias de Guadalajara y Madrid, cuyos agentes establecieron vigilancias sobre los dos inmuebles sospechosos situados en territorio alcarreño. Durante el dispositivo inicial, los investigadores interceptaron un turismo que transportaba 55 kilos de cocaína en un habitáculo oculto, además de un camión con semirremolque que albergaba 90 paquetes con cerca de 99 kilos de la misma sustancia en otro doble fondo.

Con las autorizaciones judiciales correspondientes, los agentes procedieron a la entrada y registro de la vivienda rural, donde decomisaron 2.775 kilos de cocaína. En ese mismo enclave se incautaron de los cuatro fusiles Kalashnikov con ocho cargadores, varios teléfonos móviles y tres vehículos. En uno de los automóviles intervenidos, ocultos también en un doble fondo, se hallaron 28.000 euros en metálico.
Según el instituto armado, los integrantes arrestados formaban el primer eslabón para abastecer tanto a clientes repartidos por distintos puntos de la geografía nacional como a compradores en el mercado europeo.
Hemeroteca: el precedente del narcotráfico a gran escala en Guadalajara
El uso de infraestructuras en la provincia de Guadalajara como nodos logísticos o puntos de almacenamiento para el tráfico de cocaína cuenta con antecedentes significativos en el archivo de Liberal de Castilla. En septiembre de 2025, la Guardia Civil desarticuló una red que introdujo más de 2,2 toneladas de cocaína en la península ibérica dentro de la operación «Olimpia», desarrollada de forma coordinada con la policía portuguesa y con detenciones directas en territorio alcarreño.
A esta actividad logística se suman intervenciones de armas ligadas a redes de estupefacientes en la zona del Corredor del Henares, como la operación «Gavilanes» en Azuqueca de Henares en agosto de 2026, donde se intervinieron armas de fuego y cocaína, o los operativos en Torrejón del Rey y Alovera, donde se neutralizaron puntos de aprovisionamiento y venta fuertemente protegidos. La reciente incautación en la casa rural consolida la tendencia detectada por las unidades especializadas, que sitúa a la provincia de Guadalajara como un punto estratégico para el ocultamiento de grandes alijos antes de su distribución internacional.

