Ecologistas en Acción ha reclamado este miércoles la paralización inmediata del proyecto para construir una pista forestal entre las localidades conquenses de Las Majadas y Uña, advirtiendo de que la infraestructura dañaría de forma irreversible el corazón del Parque Natural de la Serranía de Cuenca. La organización ambientalista sostiene que la actuación carece de validez legal al considerar que su declaración de impacto ambiental (DIA) caducó en mayo de 2018, por lo que ha anunciado su disposición a acudir a los tribunales si la Diputación Provincial de Cuenca o cualquier otra administración inicia las obras.

El trazado previsto contempla una pista de 11,6 kilómetros de longitud y cuatro metros de anchura de firme —con una ocupación real sobre el terreno de ocho metros— que atravesaría el paraje de Riofrío, un enclave integrado en la Red Natura 2000 como Zona Especial de Conservación (ZEC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Según denuncia el colectivo conservacionista, la obra ha sido reactivada por la institución provincial tras una solicitud del Ayuntamiento de Cuenca con una partida de 722.094,64 euros consignada en el Plan Anual de Contratación. La entidad advierte de que el trazado requerirá desmontes y terraplenes de hasta 30 metros de altura visibles desde miradores emblemáticos como el del Tío Cogote, amenazará hábitats de rapaces protegidas como el águila perdicera o el alimoche e incrementará notablemente el riesgo de incendios forestales al abrir el acceso rodado a una zona de máxima fragilidad.
La controversia en torno a este vial revive un conflicto histórico que se remonta a 2013, cuando se inició la primera tramitación del proyecto y la posterior entrada irregular de maquinaria pesada en diciembre de 2015, unos trabajos que la Junta de Castilla-La Mancha tuvo que paralizar de forma cautelar tras las denuncias ecologistas y el rechazo inicial del propio consistorio majadiego. Durante la última década, las intervenciones sobre la red de pistas y accesos en la Serranía Alta han chocado recurrentemente con la conservación de sus cañones y cortados calizos, reabriendo el debate social e institucional en la provincia de Cuenca entre la mejora de las comunicaciones rurales y el blindaje ambiental de sus parajes más sensibles frente a modelos turísticos intensivos.

