El Ayuntamiento de Villaescusa de Haro reclama al Ministerio de Transportes medidas urgentes en el punto kilométrico 353 de la N-420, donde ayer fue atropellado un ejemplar joven de lince ibérico. Hace apenas unas semanas, una hembra adulta murió atropellada exactamente en el mismo punto.
Desde el consistorio se indica que no parece una casualidad dado que este tramo constituye un paso natural de animales entre ambos márgenes de la Sierra de la Villa atravesados por la carretera nacional, por lo que dos atropellos en tan poco tiempo evidencian la existencia de un punto negro sobre el que es necesario actuar. Se ha reclamado señalización específica en diferentes ocasiones para evitar este tipo de desgracias, sobre todo por parte de la Consejería de Desarrollo Sostenible como responsable del programa de reintroducción del lince.

Resulta difícil entender esta falta de actuación mientras las administraciones realizan un enorme esfuerzo económico, técnico y humano para recuperar el lince ibérico. El proyecto europeo Life Lynxconnect, destinado a consolidar y conectar sus poblaciones y reducir su mortalidad, cuenta con un presupuesto superior a 18,7 millones de euros. Uno de sus objetivos es, precisamente, identificar puntos negros de atropellos y hacer más seguras las infraestructuras. Y, desde hace meses, es bien conocido el punto negro aunque no se haya tomado ninguna acción concreta para evitarlo.
En consecuencia, se reclama señalización inmediata y el estudio de las medidas necesarias para garantizar un paso seguro de fauna en el PK 353. No tiene sentido invertir millones de euros en recuperar una especie y permitir después que dos ejemplares mueran, en cuestión de semanas, en el mismo lugar sin adoptar medidas.
Y también, por último, se pide coherencia: no se pueden destinar importantes recursos públicos en recuperar el lince, cuya principal presa es el conejo, al que se da facilidades de expansión en la provincia, y al mismo tiempo rasgarse las vestiduras por la plaga de conejos. Las políticas medioambientales de la Junta necesitan planificación, equilibrio y seriedad.
A la vista del trabajo incuestionado del programa de reintroducción, y ante el silencio administrativo del servicio de carreteras, no queda más remedio que denunciar públicamente la situación dado que dos linces atropellados en el mismo punto son una advertencia suficientemente clara y esperamos que no sea necesario un tercero para actuar.

