La siniestralidad laboral sigue cobrándose vidas en Castilla-La Mancha, y las provincias de Cuenca y Guadalajara están sufriendo especialmente este repunte de letalidad. Un total de 26 personas trabajadoras han fallecido en la región durante el primer semestre de 2026, lo que supone un incremento de cinco muertes respecto al mismo periodo del año anterior. Los datos publicados hoy por el Ministerio de Trabajo y Economía Social muestran que casi la mitad de estos desenlaces fatales se produjeron en Cuenca y Guadalajara.
Pese a que el volumen general de accidentes de trabajo en la región ha caído un 0,9% (hasta los 13.037 incidentes) debido a la reducción de los percances leves, la gravedad de los siniestros va en aumento . En toda Castilla-La Mancha los accidentes graves han pasado de 98 a 106, y los mortales de 21 a 26. También repuntan los accidentes in itinere –aquellos sufridos en el trayecto de ida o vuelta al puesto de trabajo–, alcanzando los 1.076 casos, frente a los 1.022 registrados en el primer semestre de 2025.

Descenso de accidentes, aumento de la mortalidad
La evolución por provincias muestra una paradoja alarmante: aunque la cifra global de siniestros baja, los desenlaces fatales se disparan en territorios concretos. Cuenca es la provincia de la región que más ha reducido su siniestralidad general (-8,6%), y Guadalajara también logró un descenso (-1,1%), una tendencia a la baja que, como ya adelantó Información Cuenca en mayo, contrasta dramáticamente con la letalidad de los incidentes que sí ocurren.
De las 26 muertes contabilizadas de enero a junio en la región:
Cuenca ha sido la provincia más castigada, registrando 8 trabajadores fallecidos, lo que agrava lo que CCOO ya venía advirtiendo como un «2026 trágico».
Ciudad Real sumó 7 víctimas mortales.
Guadalajara registró 4 fallecidos en su puesto de trabajo.
Toledo contabilizó otras 4 víctimas (siendo además la única provincia donde subieron los accidentes totales, un 5,7%).
Albacete cerró el semestre con 3 muertes.
Estos datos de siniestralidad laboral se entrelazan con el oscuro balance de las carreteras en ambas provincias: según datos del 112 publicados esta misma semana en Liberal de Castilla, Guadalajara y Cuenca sumaron 50 accidentes graves de tráfico y 18 fallecidos en este primer semestre, un contexto crítico que afecta de forma directa a la estadística de los riesgos in itinere.
«Poner freno a un año trágico»
Ana Isabel Santos, del Departamento de Prevención de Riesgos Laborales de UGT Castilla-La Mancha, ha advertido que estas cifras, sumadas a los fallecimientos que ya se están produciendo durante el verano, indican que «2026 acabará siendo un año muy trágico» .
Con 358 muertes en todo el conjunto nacional durante este periodo, el sindicato exige una «adecuación normativa a los riesgos del siglo XXI». Para frenar esta sangría, UGT propone dotar de más recursos a la Inspección de Trabajo para que pueda visitar de oficio los centros laborales sin necesidad de esperar una denuncia previa, que muchos trabajadores evitan por miedo al despido.
Desde la central sindical urgen a las empresas, especialmente a las pymes, a invertir en prevención de riesgos laborales y cumplir la normativa: «Este cambio de enfoque supondría, sin duda, un triple beneficio: para la propia empresa, para las personas trabajadoras y para la sociedad en su conjunto».

