El Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Cuenca ha instado al alcalde, Darío Dolz, a ejecutar un plan inmediato de limpieza y desbroce en parcelas y espacios urbanos de la ciudad. La petición, detallada este 15 de julio por el concejal Agustín Segarra, surge ante la acumulación de vegetación seca en zonas residenciales que, sumada a las altas temperaturas del verano, incrementa el riesgo de fuego. Los populares exigen al equipo de Gobierno que intervenga con urgencia en los terrenos de titularidad municipal y que reclame a otras administraciones y propietarios privados el mantenimiento de sus espacios.

La reclamación del principal grupo de la oposición cobra fuerza tras el reciente incendio registrado en los terrenos de ADIF, situados en la zona de Casablanca. Según ha recordado Segarra, su formación ya advirtió semanas atrás durante el Pleno municipal sobre el peligro que suponía la abundante maleza acumulada en ese entorno. Además, señalan que numerosos vecinos han trasladado quejas recientes por el estado de abandono de distintos solares distribuidos por la capital conquense, donde la proximidad entre la masa vegetal y los edificios obliga a extremar las precauciones.
Hemeroteca y evolución del entorno urbano
El mantenimiento de las zonas de transición entre el entramado urbano y el entorno natural es un desafío histórico en la gestión municipal de Cuenca. Al consultar el archivo de Liberal de Castilla, se constata que los conflictos por la falta de limpieza en terrenos ferroviarios y solares periféricos son una constante al inicio de cada campaña estival. Las áreas limítrofes, como el barrio de Casablanca, han protagonizado históricamente un cruce de competencias entre el Consistorio, entidades estatales como ADIF y propietarios particulares, lo que a menudo retrasa las labores preventivas.
Esta dinámica histórica demuestra que la gestión del riesgo de incendios en la capital requiere una planificación que vaya más allá de la respuesta ante quejas puntuales. La evolución de estos incidentes subraya que la clarificación de competencias y la actuación preventiva sobre la carga de combustible vegetal son imprescindibles para proteger tanto la seguridad de los vecinos como el patrimonio natural conquense, evitando que la burocracia administrativa deje los barrios expuestos durante los meses de mayor riesgo.

