El Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Cuenca ha denunciado este 1 de julio el riesgo de perder las ayudas económicas concedidas para la construcción de los remontes mecánicos del Casco Antiguo. El portavoz de la formación, Álvaro Barambio, ha exigido explicaciones urgentes tras visitar las obras y constatar los continuos incumplimientos en los plazos de ejecución del proyecto, una infraestructura clave para la accesibilidad y el desarrollo turístico de la capital.
Barambio ha señalado directamente a las administraciones socialistas por el cambio constante de fechas de inauguración. Según ha recordado, el presidente de la Junta de Comunidades, Emiliano García-Page, prometió en su momento que los accesos estarían operativos para la pasada Semana Santa. Posteriormente, el Gobierno regional pospuso la apertura para los meses de verano, mientras que las estimaciones actuales sitúan la finalización de los trabajos a finales de este mismo año. Ante la posibilidad de que esta demora comprometa la financiación ya concedida, el portavoz popular ha interpelado al alcalde, Darío Dolz, para exigirle una postura activa frente a la situación.

El reto histórico de la movilidad
El desafío de conectar de forma accesible el centro urbano con la zona alta es una de las grandes asignaturas pendientes de la ciudad. Tal y como documenta la hemeroteca de Liberal de Castilla, la búsqueda de soluciones para salvar el desnivel del Casco Antiguo ha protagonizado el debate municipal durante décadas, acumulando a lo largo de los años numerosos estudios de viabilidad, propuestas descartadas de ascensores en las hoces y constantes enfrentamientos políticos. El actual proyecto de remontes mecánicos representaba el intento más firme y con mayor respaldo económico conseguido hasta el momento.
Comprender esta extensa evolución permite dimensionar el impacto real de los retrasos actuales. La advertencia sobre la posible pérdida de las ayudas trasciende la habitual crítica política sobre los plazos de una obra, ya que pone en riesgo la culminación de un proceso que ha costado años de trámites y negociaciones. La resolución de estos bloqueos determinará si Cuenca logra por fin integrar su principal motor turístico o si este intento se suma a la larga lista de proyectos fallidos en la historia urbanística local.

