El renovado Escenario Alhambra del Parador de Cuenca vivió una de las grandes noches de esta 15.ª edición de Estival Cuenca con el concierto del gallego Carlos Núñez. Ante un aforo completo, el músico presentó Celtic Beethoven, un espectáculo que fusiona el legado del compositor alemán con las músicas populares de raíz celta en un entorno privilegiado, con la hoz del Huécar, las Casas Colgadas y el puente de San Pablo como telón de fondo.
Acompañado por la arpista bretona Bleuenn Le Friec y por la violinista y cantante con raíces conquenses (en Carboneras, más concretamente), María Sánchez, el intérprete fue construyendo un concierto que fue creciendo en intensidad desde las primeras notas. Fiel a su estilo cercano, Carlos Núñez mantuvo un diálogo constante con el público, explicando el origen de las piezas y compartiendo numerosas anécdotas que ayudaron a comprender la estrecha relación entre Beethoven y las melodías tradicionales de Irlanda, Escocia y Bretaña.

El repertorio alternó momentos de gran delicadeza con otros de enorme energía. Piezas como Sunset, Saint Patrick elevaron la intensidad de una actuación en la que Carlos Núñez fue alternando diferentes flautas y gaitas, entre ellas la gaita gallega y las tradicionales uilleann pipes irlandesas, uno de los instrumentos más característicos de la música celta.
La velada tuvo además un momento especialmente emotivo con la entrega del Premio Manuel Margeliza 2026, reconocimiento que concede Estival Cuenca a artistas que destacan no solo por su trayectoria musical, sino también por los valores humanos que transmiten. El galardón, creado por el artesano conquense Tomás Bux, recuerda la figura del docente, investigador y músico conquense Manuel Margeliza.
El concierto alcanzó su punto culminante en la última interpretación, cuando María Sánchez descendió del escenario para invitar al público a participar en una tradicional an dro bretona. Poco a poco se fue formando una larga cadena humana, con los participantes enlazados por los meñiques mientras seguían el ritmo de la música hasta regresar al escenario, donde el trío puso el broche final a una actuación que terminó entre aplausos y con un ambiente de auténtica celebración.
Una vez concluido el concierto, la música continuó en el recinto gracias a Tiruraina Cuenca, formación conquense que mantuvo vivo el ambiente festivo con instrumentos tradicionales y repertorio de raíz, prolongando una noche dedicada a la tradición popular.
La programación continúa este martes con otra de las citas más esperadas de la edición. María Terremoto llegará al Escenario Alhambra del Parador de Cuenca después de haber sido reconocida con dos Premios de la Academia de la Música al Mejor Álbum Flamenco y a la Mejor Canción Flamenca. Antes de su actuación abrirá la velada el grupo conquense Pasión Flamenca. Aunque las entradas están próximas a agotarse, todavía pueden adquirirse las últimas localidades a través de la página web de Estival Cuenca.

