El Gobierno de Castilla-La Mancha ha inaugurado este lunes la nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) conjunta que dará servicio a San Clemente y El Provencio. El vicepresidente primero, José Luis Martínez Guijarro, y la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, han presentado esta infraestructura hidráulica en la que se han invertido 7,4 millones de euros. La planta resuelve las exigencias medioambientales de los 9.177 vecinos actuales y está diseñada para soportar una población de hasta 25.000 habitantes, lo que permite garantizar el desarrollo económico e industrial futuro de ambos municipios conquenses.

Eficiencia y capacidad técnica
La instalación tiene capacidad para tratar 3.750 metros cúbicos diarios de aguas residuales antes de devolverlas al cauce del río Rus, cumpliendo estrictamente con la normativa europea. Para lograr esta integración entre los dos municipios, el proyecto ha requerido la construcción de un nuevo colector de 1.680 metros en San Clemente y una tubería de impulsión de 11,8 kilómetros.
El diseño de la EDAR incorpora un sistema de autoconsumo energético para optimizar los costes operativos. Un parque solar fotovoltaico anexo, compuesto por 230 paneles y una potencia de 125 kWp, reducirá en un 30 por ciento el consumo eléctrico de la planta.
La inversión ha sido financiada al cien por cien por el Gobierno autonómico, con un 85 por ciento de apoyo de los fondos europeos FEDER. Los ayuntamientos de San Clemente y El Provencio no han tenido que asumir los costes de construcción y únicamente se harán cargo del mantenimiento a través de los cánones de depuración.
El fin de un bloqueo histórico
La hemeroteca de Liberal de Castilla refleja el largo recorrido de esta infraestructura, que simboliza uno de los grandes escollos de la política hidráulica en la comarca. Las obras de esta depuradora conjunta arrancaron originalmente en 2011, pero quedaron paralizadas poco después con apenas un 18 por ciento del proyecto ejecutado.
Quince años después de aquel inicio frustrado, la puesta en marcha de la EDAR cierra un ciclo de reivindicaciones locales y se integra en la red de 89 depuradoras que la Junta ya gestiona en la provincia de Cuenca. La resolución de este bloqueo histórico no solo sanea el caudal del río Rus, sino que dota a San Clemente y El Provencio de una red moderna que elimina las barreras de agua para atraer nuevas inversiones y fijar población en el medio rural.

