Este lunes, Cervera del Llano ha recuperado uno de los emblemas patrimoniales más importantes para su comunidad. Quince años después de que la estructura colapsara en abril de 2011 debido al grave deterioro de su cimentación, la torre de la iglesia parroquial vuelve a coronar el municipio. La reconstrucción integral ha sido posible gracias a una inversión de 248.798 euros, de los cuales la Diputación de Cuenca ha aportado 200.000 euros. Al acto de inauguración han asistido el presidente provincial, Álvaro Martínez Chana; el alcalde de la localidad, Pedro Álvarez; y el obispo de Cuenca, José María Yanguas, junto a las diputadas Mayte Megía y Paloma Jiménez, la coordinadora de Cultura Yolanda Rozalén, vecinos y mecenas.

Respeto histórico y tecnología
Los trabajos técnicos se han centrado en mantener una fidelidad absoluta a la configuración original del monumento, cuya construcción data de entre finales del siglo XII y principios del XIII. Utilizando la documentación histórica y las fotografías previas al hundimiento, se han empleado materiales compatibles con la fábrica histórica, principalmente piedra y mortero tradicional. El diseño reproduce de manera exacta los tres cuerpos diferenciados mediante molduras, conservando las ventanas saeteras y los característicos huecos del campanario que culminan en arcos de medio punto.
Junto a la recuperación arquitectónica, la obra incorpora soluciones técnicas modernas para garantizar la seguridad del edificio y evitar problemas estructurales en el futuro. Se ha instalado un sistema de protección contra descargas atmosféricas mediante un pararrayos y nuevos equipos contra incendios. Además, el entorno cuenta ahora con iluminación LED de bajo consumo, paneles informativos sobre su historia, y las campanas originales han sido reinstaladas tras reforzar sus anclajes para recuperar la sonoridad tradicional.
El valor del patrimonio local
Revisando el archivo reciente de Liberal de Castilla, el rescate de la torre de Cervera del Llano encaja perfectamente en la estrategia de conservación eclesiástica y civil que venimos documentando en la provincia durante el último año. En los últimos meses, hemos reportado diversas intervenciones similares en pequeños municipios conquenses que, por sí solos, carecen de los fondos necesarios para sostener infraestructuras de esta magnitud. De hecho, la institución provincial ha destinado 18,5 millones de euros en los últimos siete años a este tipo de políticas de rehabilitación monumental.
Esta evolución informativa demuestra que la restauración de edificios históricos trasciende la simple reparación arquitectónica para convertirse en una herramienta clave contra la despoblación. Recuperar este patrimonio supone preservar la identidad de los pueblos y generar nuevos atractivos que dinamicen su actividad. Para Cervera del Llano, ver su torre románica de nuevo en pie no es solo una obra terminada, sino el cierre a una herida emocional que el municipio arrastraba desde aquel hundimiento de 2011.

