El Gobierno de Castilla-La Mancha ha finalizado la construcción de una nueva planta de ósmosis inversa en la Mancomunidad del Río Guadiela (Cuenca). Esta infraestructura mejorará el suministro de agua potable para los 1.400 vecinos de once municipios de la comarca, solucionando de forma definitiva la presencia de residuos y los continuos problemas de cal en las tuberías.
La delegada de la Junta en Cuenca, Marian López, ha visitado este lunes las instalaciones de la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) junto a los alcaldes de las localidades afectadas y el delegado provincial de Desarrollo Sostenible, José Ignacio Benito. La planta, que ha requerido una inversión de 876.000 euros, comenzará a operar en cuanto la Confederación Hidrográfica del Guadiana valide los últimos requerimientos técnicos.

El origen del problema hídrico de esta comarca radica en el embalse de La Ruidera, del cual se abastece la mancomunidad. Al discurrir por terrenos yesosos, el cauce acumula elevadas concentraciones de sulfatos —una situación que se agrava durante los meses de verano— y una cantidad de cal que provocaba taponamientos y averías constantes en las redes de suministro municipales.
Los pueblos que se beneficiarán de este sistema de filtrado son San Pedro Palmiches, Canalejas del Arroyo, Castejón, Alcohujate, Cañaveruelas, Villalba del Rey, Buciegas, Olmeda de la Cuesta, Gascueña, Tinajas y Portalrubio de Guadamejud. La inversión supera los 600 euros por habitante, una cifra destinada a blindar los servicios esenciales frente a la despoblación. Además, la Junta estudiará futuras ampliaciones, ya que las instalaciones están dimensionadas para incorporar a más localidades si fuera necesario.
El fin de una paradoja histórica en los municipios ribereños
Esta actuación se enmarca dentro del convenio de 40 millones de euros suscrito entre la Administración regional y el Ministerio para la Transición Ecológica, destinado específicamente a los municipios ribereños de los embalses de Entrepeñas y Buendía. Como hemos ido documentando en la hemeroteca de Liberal de Castilla, garantizar un abastecimiento digno y de calidad ha sido una de las demandas más persistentes de estas poblaciones de Cuenca y Guadalajara en la última década.
Durante años, los vecinos de la Mancomunidad del Río Guadiela han convivido con la paradoja de sufrir un suministro deficiente y averías por la dureza del agua, a pesar de encontrarse en el entorno de los grandes pantanos de cabecera. La puesta en marcha de esta planta de ósmosis no solo da respuesta técnica a las averías por cal, sino que materializa una de las inversiones más esperadas para saldar el déficit histórico de infraestructuras básicas en los pueblos afectados por la servidumbre hidrológica.

