El concejal socialista en el Ayuntamiento de Guadalajara, Ignacio de la Iglesia, ha denunciado este jueves un «cambio radical» en las políticas municipales de diversidad desde que Ana Guarinos asumió la alcaldía. A las puertas de la celebración del Día Internacional del Orgullo LGTBI este domingo 28 de junio, el Grupo Municipal Socialista ha anunciado que presentará una moción en el pleno de este viernes. El objetivo principal de la iniciativa es reclamar la visibilidad institucional del colectivo, criticando que la fachada del consistorio alcarreño no muestre ningún símbolo de apoyo durante la semana del Orgullo.
Según De la Iglesia, las actuales políticas públicas del equipo de gobierno son «una mera cosmética» frente a una realidad que la sociedad ya tiene asumida. El edil argumenta que el Ayuntamiento ha diseñado una programación «insípida» que incluso llega a contraprogramar los actos de las asociaciones para restarles protagonismo. Además, ha recordado que una sentencia del Tribunal Supremo avala la colocación de insignias arcoíris en edificios públicos sin que esto vulnere la imparcialidad ni los dogmas políticos.

Las seis exigencias de la moción socialista
Para revertir esta situación y evitar que Guadalajara se convierta en una «ciudad gris y triste», la moción que el PSOE defenderá en el pleno ordinario plantea las siguientes medidas:
Recuperar una posición institucional activa en defensa de los derechos LGTBI, incluyendo la colocación de la bandera arcoíris en el balcón del Ayuntamiento.
Diseñar una programación municipal amplia y reconocible por el Día del Orgullo.
Garantizar que estas políticas se desarrollen en colaboración con el tejido asociativo local, especialmente con la asociación WADO LGTBI.
Constituir y convocar el Consejo Sectorial de Diversidad en un plazo máximo de tres meses.
Devolver su sentido original al ‘Alcarria Diversa Fest’ dentro de las Ferias y Fiestas de Guadalajara.
Impulsar políticas transversales de formación contra la LGTBIfobia en áreas como juventud, mayores, cultura y deporte.
De la colaboración histórica a la ruptura institucional
La denuncia actual del PSOE marca un claro contraste con la legislatura anterior bajo el mandato de Alberto Rojo, evidenciando un giro sustancial en el enfoque municipal sobre la diversidad. Durante los años previos, el Ayuntamiento de Guadalajara mantenía una colaboración directa con entidades como la Asociación WADO LGTBI, que lleva 17 años liderando la organización del Orgullo en la capital. Sin embargo, esta relación institucional sufrió una ruptura en 2024, cuando el actual consistorio decidió dejar de reunirse con la entidad para coordinar estos actos.
Esta evolución política también se ha materializado en el abandono de proyectos y espacios concretos de la ciudad. El centro de atención a la diversidad, proyectado inicialmente en el centro social de la calle Cifuentes, mantiene hoy sus despachos vacíos, paralizando un recurso que pretendía centralizar el apoyo municipal al colectivo.
Del mismo modo, el tejido cultural ha notado este cambio de rumbo institucional. El ‘Alcarria Diversa Fest’, que nació como un espacio específico de visibilidad impulsado junto a la Peña El Caracol y WADO, se transformó en las pasadas Ferias y Fiestas en una actuación musical genérica que eliminó cualquier referencia a la cultura drag o LGTBI. Este recorrido refleja una transición desde un modelo de cogobernanza con los colectivos sociales hacia una gestión que, según advierte la oposición, busca invisibilizar las reivindicaciones históricas del movimiento en Guadalajara.

