El Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Cuenca ha denunciado este viernes la paralización del proyecto para delimitar las terrazas de la ciudad. A través del concejal Agustín Segarra, la formación ha calificado de «auténtica falta de respeto» la actitud del equipo de Gobierno liderado por Darío Dolz, tras confirmarse en el último pleno ordinario del mes de mayo que la iniciativa sigue sin ejecutarse.
Según detalla la oposición, la regulación de estos espacios no es un asunto menor, sino una medida organizativa a la que el actual alcalde se comprometió formalmente hace ya cuatro años. A pesar del tiempo transcurrido, tanto los vecinos como el sector hostelero de la capital conquense continúan sin una solución definitiva sobre la mesa. La situación alcanzó su punto de mayor tensión durante la reciente sesión plenaria, cuando el concejal socialista responsable del área admitió abiertamente que los trabajos de ordenación aún no se habían llevado a cabo.

Segarra ha criticado lo que considera una cadena de evasivas por parte del PSOE para justificar esta inacción administrativa. Entre las explicaciones ofrecidas por el equipo de Gobierno a lo largo de este mandato, el PP señala argumentos que van desde las vacaciones del personal encargado o la supuesta fase de redacción del proyecto, hasta la actual justificación basada en la falta de técnicos municipales. Para los populares, estas respuestas evidencian una preocupante falta de compromiso y exigen una actuación inmediata que garantice tanto el orden en las calles como la convivencia vecinal.
Evolución de la normativa local
El rastreo del archivo de Liberal de Castilla durante el último año refleja que la ordenación del espacio público sigue siendo una de las asignaturas pendientes más complejas del consistorio. El debate sobre la ocupación de la vía pública en Cuenca adquirió especial relevancia tras el fin de las medidas excepcionales de la pandemia, momento en el que se hizo evidente la necesidad de actualizar el marco regulatorio.
La delimitación física y normativa de las terrazas es fundamental para equilibrar el desarrollo económico del sector hostelero local con el derecho al descanso y la movilidad de los peatones. El continuo retraso en la aplicación de esta medida perpetúa un escenario de incertidumbre jurídica para los empresarios, quienes encuentran dificultades para planificar sus negocios a medio plazo. Al mismo tiempo, impide resolver las quejas recurrentes de las asociaciones vecinales sobre la accesibilidad en ciertas vías neurálgicas de la capital, evidenciando que el bloqueo administrativo tiene un impacto directo y diario en la calidad de vida de los conquenses.

