La Salceda vivió ayer una de las jornadas deportivas más emocionantes que se recuerdan en la historia reciente de Sigüenza. El Club Deportivo Sigüenza logró el ansiado ascenso a Primera Preferente tras empatar 1-1 frente al CD Polán en el partido de vuelta de la eliminatoria y hacer valer el 0-1 conseguido en tierras toledanas en el encuentro de ida.
La emoción a flor de piel y un ambiente extraordinario acompañaron a un equipo que vuelve a Preferente quince años después y que lo hace, además, con una generación de futbolistas formada mayoritariamente en la cantera seguntina.
El conjunto dirigido por Paco Luna salió decidido desde el inicio. Apenas habían transcurrido ocho minutos cuando Youssef adelantó al Sigüenza culminando una jugada ensayada a balón parado que desató la locura en unas gradas abarrotadas. El equipo local supo competir con madurez durante buena parte del encuentro, aunque el CD Polán reaccionó en el tramo final y logró empatar en el minuto 87, llevando la tensión hasta el descuento.

La acción que pudo cambiarlo todo llegó en el minuto 94, cuando el conjunto visitante marcó el que habría sido el 1-2 y, con ello, la necesidad de prórroga para dilucidar el ascenso. Sin embargo, el tanto quedó anulado por fuera de juego. Instantes después, el pitido final convirtió La Salceda en una auténtica fiesta.
Un ascenso construido desde la paciencia y la cantera
El coordinador general del club, Chema Mayor, considera que el ascenso supone “el colofón a muchos años de trabajo” desde aquel descenso administrativo sufrido en la temporada 2012-2013. El dirigente deportivo destaca especialmente la apuesta realizada por la formación de jugadores locales y la conexión recuperada entre el club y la ciudad.
“El éxito del proyecto radica en que el club se ha abierto al pueblo y en que los jugadores han crecido aquí, pasando por todos los equipos de la escuela. Ahora el club vuelve a sentirse como algo de todos”, explica Mayor, quien asegura no recordar “jamás” un ambiente como el vivido ayer en La Salceda.
Cerca de mil personas acompañaron al equipo durante toda la jornada, en la que hubo actividades paralelas, comida popular patrocinada por el Ayuntamiento de Sigüenza, y una convivencia ejemplar entre aficiones.
Mayor subraya además que el ascenso permite situar al CD Sigüenza “a la altura de clubes de ciudades mucho mayores y con muchos más recursos”, algo que considera “un logro histórico” teniendo en cuenta que prácticamente toda la plantilla ha sido formada en casa.
El reconocimiento institucional y el orgullo de ciudad
La alcaldesa de Sigüenza, María Jesús Merino, presente en el encuentro junto a otros representantes municipales, felicitó al club, a la plantilla, al cuerpo técnico y a toda la afición por un ascenso que considera “merecido y profundamente emocionante para toda la ciudad”.
La regidora destacó que el equipo “ha conseguido ilusionar a varias generaciones de seguntinos gracias al trabajo constante, al compromiso y al enorme sentimiento de pertenencia que se ha creado en torno al club”. Merino añadió además que “este ascenso demuestra que cuando se apuesta por la cantera, por el deporte base y por proyectos sólidos, los resultados terminan llegando”.
La alcaldesa recordó igualmente el compromiso que mantiene el Ayuntamiento con el deporte seguntino y avanzó que el Consistorio seguirá colaborando con el crecimiento del club y con la mejora de las instalaciones deportivas municipales.
También el concejal de Deportes, Ramón Escudero, quiso felicitar al equipo y agradecer el comportamiento ejemplar de una afición que llevó al conjunto “en volandas” durante toda la eliminatoria.
Una celebración compartida por todo un pueblo
El CD Sigüenza agradece públicamente el trabajo de voluntarios, socios, patrocinadores, colaboradores, familias y vecinos que hicieron posible una jornada de enorme complejidad organizativa y que se volcaron con el club durante todo el día.
La celebración continuó después del partido en distintos puntos de la ciudad, especialmente en la Alameda, donde jugadores y aficionados prolongaron una fiesta que quedará ya para siempre en la memoria colectiva del fútbol seguntino.
El ascenso devuelve al CD Sigüenza a una categoría de gran nivel competitivo y abre una nueva etapa para un club que ha conseguido reconstruirse desde la base, recuperar la ilusión de toda una ciudad y demostrar que el fútbol también puede convertirse en un proyecto de identidad colectiva.
