El Gobierno de Castilla-La Mancha ha ampliado los servicios de salud en la comarca de la Manchuela al incorporar una consulta de Cirugía General en el Centro de Especialidades, Diagnóstico y Tratamiento (CEDT) de Motilla del Palancar. Desde esta misma semana, un especialista del Servicio de Cirugía General y Digestiva del Hospital Universitario de Cuenca se desplaza a las instalaciones motillanas. El objetivo principal de la medida es evitar que los pacientes tengan que recorrer los kilómetros que los separan de la capital para ser evaluados.
Este facultativo pasará consulta una vez al mes para atender a un mínimo de diez nuevos pacientes y realizar cinco revisiones por jornada, siempre mediante cita previa gestionada por el propio centro. La nueva prestación se suma a las especialidades que ya operaban habitualmente en el CEDT: Alergología, Geriatría, Medicina Interna, Psiquiatría, Rehabilitación y Urología.

La actividad asistencial en Motilla del Palancar mantiene una clara tendencia al alza. Entre enero y abril de 2026, el centro registró 1.086 consultas, lo que supone un incremento del 17% respecto al mismo cuatrimestre de 2025, un año que cerró con 2.460 atenciones totales. De manera paralela, el área de Radiodiagnóstico también sigue creciendo, alcanzando las 775 pruebas en los primeros cuatro meses del año, casi un 8% más que en el ejercicio anterior.
La descentralización del nuevo Hospital Universitario
Esta ampliación de la cartera de servicios responde a la estrategia de reordenación impulsada por la Gerencia del Área Integrada (GAI) de Cuenca. Tal y como ha ido documentando Liberal de Castilla durante el último año, el plan de transición y puesta en marcha del nuevo Hospital Universitario de Cuenca lleva aparejado un modelo de descentralización de los recursos.
Mientras el gran complejo de la capital se prepara para asumir los procesos de mayor complejidad tecnológica, la hoja de ruta de la sanidad pública pasa por reforzar las infraestructuras comarcales para descargar de presión al hospital central. La consolidación de los CEDT, como ocurre ahora en Motilla del Palancar, permite acercar las pruebas diagnósticas y las valoraciones especializadas al entorno rural, garantizando una mayor equidad territorial y evitando desplazamientos innecesarios a los vecinos de la provincia.

