La polémica por la nueva zona azul de Guadalajara entra en una nueva fase. El PSOE ha remitido comunicación, documentación oficial e informes municipales para sostener que el contrato original del estacionamiento regulado, aprobado en 2010, partía de 1.159 plazas de pago y que el gran salto llegó con el nuevo contrato adjudicado en 2025 y firmado en enero de 2026, al elevar el sistema hasta 2.226 plazas reguladas.
A partir de esa base, los socialistas sostienen que no se está produciendo una reversión real del modelo, sino una corrección parcial. Su argumento es que la modificación que irá a Junta de Gobierno reduce 310 plazas sobre el total previsto en el contrato, de modo que el grueso de la ampliación seguiría intacto.
Ese dato enlaza con la propia explicación difundida por el Ayuntamiento en los últimos días, donde se afirma que la modificación elimina 310 de las 413 nuevas plazas azules previstas, mantiene las zonas rojas y deja finalmente 931 plazas azules frente a las 1.241 contempladas en el diseño inicial del contrato.

Clave política
El choque de versiones está en cómo se cuentan las plazas. El Gobierno municipal ha defendido públicamente que suprime el 80% de las nuevas plazas de zona azul y ha situado el foco en que la ampliación afectaba a unas 400 plazas sobre las 828 ya existentes en el entorno de la ZBE.
Frente a esa lectura, el PSOE amplía el cálculo al conjunto del estacionamiento regulado y añade además que las zonas rojas no pueden presentarse como espacios ajenos al sistema general, porque los no residentes también pueden aparcar en ellas pagando una tarifa superior y con un límite de dos horas.
Archivo reciente
La controversia no nace esta semana. El 12 de mayo, Liberal de Castilla ya recogía la exigencia del Grupo Municipal Socialista para suspender de inmediato la implantación de la zona azul con 1.200 plazas de pago más en Guadalajara.
Tres días después, el 15 de mayo, el mismo archivo volvía sobre el asunto con una nueva denuncia del PSOE, que acusaba al Gobierno de Guarinos de “desatar el caos” con la implantación de más de 1.200 plazas de zona azul en la ciudad.
Evolución del modelo
El contexto de fondo también aparece en la hemeroteca municipal. En enero de 2026, el Ayuntamiento defendía que la actualización de la Zona de Bajas Emisiones debía hacerse compatible con el nuevo contrato de estacionamiento regulado y anunciaba un sistema único de validación para zona azul, zona roja y parkings dentro de ese ámbito.
Incluso antes del nuevo contrato, el mapa del aparcamiento regulado ya se había ido moviendo en la ciudad. Un antecedente relevante apareció en noviembre de 2023, cuando el aparcamiento junto a la concatedral pasó de zona verde a una distribución con 111 plazas azules y 11 rojas para residentes.
Cierre
La discusión de fondo en Guadalajara ya no es solo cuántas plazas se retiran ahora, sino desde qué volumen total se está recortando. El archivo del último año muestra que el estacionamiento regulado venía creciendo y que el giro anunciado por el Ayuntamiento no desmonta el modelo completo, sino que corrige una parte concreta de la ampliación vinculada a la zona azul mientras mantiene las zonas rojas y el nuevo esquema general del contrato.

