La presidenta del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Cuenca, Bea Jiménez, ha lamentado hoy la «falta de gestión» del equipo de Gobierno socialista ante la proliferación de caravanas y autocaravanas en zonas no autorizadas de la capital.
Tras el último debate plenario, donde el Gobierno de Dolz negó la existencia de un problema estructural, Jiménez ha sido tajante recordando que “Cuenca no puede permitirse estar gobernada por personas que ignoran lo que ocurre y que vemos todos los conquenses cada día”.

Para la líder de los populares, la respuesta del PSOE, que llegó a afirmar en pleno que no existe tal problema y que los servicios actuales son suficientes, demuestra una desconexión total con la realidad turística actual. “El turismo de caravanas es una tendencia al alza en toda Europa. No es algo que el PP se invente para desgastar al Gobierno, es una oportunidad económica que este Ayuntamiento está convirtiendo en un problema logístico y de convivencia por su incapacidad para licitar y poner en marcha un área de estacionamiento adecuada”, señalaba Jiménez.
Falta de previsión y promesas incumplidas
La también diputada nacional ha recordado que existen fondos y planes de sostenibilidad turística que contemplaban soluciones para este sector, pero que siguen «metidos en un cajón». «Nos dicen que no hay un problema acuciante porque hay un parking a 7 kilómetros de la ciudad, pero la realidad es que las caravanas siguen aparcando en pleno centro, sacando toldos y sillas en lugares no permitidos, porque no hay una alternativa real, atractiva y bien gestionada dentro del casco urbano o sus proximidades inmediatas», explicaba.
“Si queremos ser una ciudad turística de primer nivel, no podemos recibir a nuestros visitantes con improvisación”, ha recalcado Jiménez, haciendo hincapié en que la falta de regulación no solo afecta a los conquenses, sino que proyecta una imagen de «caos y abandono» que perjudica a la marca Cuenca.
Finalmente, la presidenta del Grupo Popular ha instado al alcalde y a su equipo a trabajar de la mano con el sector para ofrecer servicios de calidad. “Negar el problema no va a hacer que las caravanas desaparezcan. Lo que necesitamos es gestión, una ordenanza clara y una infraestructura del siglo XXI para un turismo que ya está aquí y que merece ser atendido con rigor, no con desprecio institucional”, concluía.

