El Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Cuenca ha presentado un paquete de alegaciones a la modificación de la Ordenanza Fiscal nº 4, reguladora del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO).
La propuesta, liderada por la presidenta del Grupo Municipal y diputada nacional, Bea Jiménez, busca una bajada real del tipo impositivo y una fiscalidad más equitativa que incentive la actividad económica y la creación de empleo en la ciudad sin comprometer la estabilidad presupuestaria del Consistorio.

Carga fiscal desproporcionada e injustificada
Jiménez ha denunciado que la nueva ordenanza continúa aplicando un único módulo para todo el uso industrial, ignorando las distintas categorías que si establece el Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha en sus normas de valoración que son las utilizadas para la elaboración de esta ordenanza fiscal. “Es un error técnico y una injusticia pretender gravar por igual una nave logística, una nave agrícola o un simple cerramiento. No tienen el mismo coste de ejecución y, por tanto, no deberían tributar igual”, ha reclamado la diputada nacional, exigiendo una adaptación a la realidad constructiva actual.
Apoyo real a autónomos y pymes
Otro de los puntos críticos señalados por el PP es la ineficacia de las actuales bonificaciones por creación de empleo. Para Bea Jiménez, el marco actual está “desfasado” y no responde a la estructura económica de Cuenca. “El tejido empresarial de nuestra ciudad se sustenta en autónomos y pequeñas empresas. Mantener incentivos que solo benefician a grandes corporaciones, que apenas tienen presencia en nuestro municipio, es dar la espalda a quienes realmente generan puestos de trabajo en Cuenca”, subrayaba.
Bajada del tipo al 3,5% y neutralidad recaudatoria
La propuesta estrella del Grupo Popular es la reducción del tipo de gravamen del ICIO al 3,5%. El objetivo es compensar el incremento de los módulos para garantizar la neutralidad recaudatoria. Según los datos manejados por los populares, la recaudación de este impuesto se ha duplicado en los últimos años, alcanzando los 2,2 millones de euros.
“Si la actividad crece y los ingresos municipales aumentan, lo lógico es aliviar la presión sobre los ciudadanos y las empresas, no aprovechar la coyuntura para realizar una subida encubierta de impuestos”, afirmaba de forma contundente la presidenta del Grupo Municipal.
Un modelo de ciudad frente a las trabas fiscales
Finalmente, Jiménez ha instado al equipo de Gobierno socialista a abandonar la «voracidad recaudatoria» y aceptar unas alegaciones que define como “constructivas, técnicas y viables”. Según la líder popular, Cuenca se encuentra en un momento crucial donde necesita atraer inversión y facilitar la edificación. “No podemos permitir que el Ayuntamiento sea el principal obstáculo para el crecimiento de Cuenca. Necesitamos menos trabas fiscales y más facilidades para que se genere riqueza en nuestra ciudad”, ha concluido.

