ToroAlcarria entregó este sábado los premios de su 13º Concurso de Fotografía Taurina. En esta ocasión, el Primer Premio ha sido para una imagen diferente, distinta a lo habitual, una típica estampa de festejo taurino de pueblo y, además, tomada de noche. Diferente a lo habitual es también su autor, pues se trata de un joven de sólo 16 años, amante de la fotografía y vecino de Azañón, que se presentaba al certamen por primera vez. De este modo, se trata también de la primera vez en la historia del concurso que un vecino de Trillo o sus pedanías se alza con el Primer Premio, y, además, lo hace con una fotografía de un festejo taurino también de la comarca trillana, uno de los encierros nocturnos que celebra Azañón durante sus fiestas de agosto.

Una típica estampa de festejo taurino de pueblo con aire ‘retro’, ganadora del 13º Concurso de Fotografía de ToroAlcarria
A pesar de las dificultades del jurado para escoger las imágenes ganadoras dado el alto nivel de las mismas, el Primer Premio estuvo claro en esta decimotercera edición del Concurso de Fotografía Taurina de ToroAlcarria por tratarse de una imagen diferente a lo que es habitual en el certamen, que retrata una típica fiesta de pueblo y, además, de noche. Su autor, Juan Martínez, es un joven de 16 años vecino de Azañón y enamorado de la fotografía. Es la primera vez en la historia del certamen que el Primer Premio se queda ‘en casa’.

La entrega de premios de esta decimotercera edición del concurso anual de ToroAlcarria se celebró en Brihuega con la presencia de los representantes de sus patrocinadores, los alcaldes de Trillo y Brihuega, Lorena Álvarez y Luis Viejo, respectivamente, y el jefe de Relaciones Institucionales de la Central Nuclear de Trillo, Juan Carlos Fernández. Un par de horas antes quedaba abierta la exposición de las fotografías participantes, un total de 67. Decenas de personas se pasaron por el Convento de San José para disfrutar de la muestra, que reunió instantáneas emocionantes, de bonitos paisajes, de sustos y cogidas, de perspectivas diferentes y de recortes y carreras tomadas durante los festejos taurinos que han salpicado la provincia durante toda la temporada 2018.

Los premiados

El acto de entrega de premios de ToroAlcarria es cada vez más redondo, ameno, entretenido y profesionalizado. Antes de hacer entrega de los galardones, el presentador del evento dio paso a un completo vídeo que recordó los premiados de 2017, realizó un recorrido gráfico por lo que ha sido la temporada taurina 2018 y mostró los trabajos presentados a esta edición. Así, otro vecino de Trillo, Alberto Cerrato, se hizo con el Premio a la Mejor Foto tomada durante otro festejo distinto a las Vacas por el Tajo de Trillo: un precioso blanco y negro del encierro por el campo titulado Vuelta al campo. La Mejor Foto realizada durante el encierro por el campo del 16 de agosto en Brihuega fue para Álvaro Martín Díez y su 16 de agosto. El 4º Premio del concurso recayó en Ángel Luis López Criado y su instantánea, Espectadores de primera, tomada en Lupiana. Los milagros existen, ilesos los dos, de Antonio de la Torre y tomada en Brihuega, fue la ganadora del Tercer Premio. Nube de fotógrafos, realizada por Enrique Brea Sánchez en Cogolludo, se hizo con un merecido Segundo Premio, y, por último, Afición que no entiende de edades, de Juan Martínez, fue la ganadora del certamen, una instantánea de aire retro y mucha nostalgia, como explicaba su joven autor.

“Cuando vi la fotografía en el ordenador pensé que tenía colores un poco antiguos, un tanto vintage o retro, y mandarla al concurso en memoria de cómo vivían antiguamente estos festejos y cómo salían estas fotos en los pueblos, aquellos que se podían permitir una cámara”, detallaba Juan Martínez instantes después de recibir el premio. Sobre el título de la misma, el joven comenta que “en las barreras hay gente de 60 o 70 años y gente como yo, que tengo 16 ahora, todo tipo de personas. Se puede ver perfectamente la diferencia de edades”.

Juan comenzó a hacer fotos con tan sólo cuatro años, “con una de las primeras cámaras digitales que salieron; desde pequeño sabía que la fotografía me gustaba y ya buscaba planos llamativos, aunque en realidad no supiera sacarle provecho aún”, recuerda. Años más tarde, cuando su padre adquirió su primera réflex, “ya sí que me lo tomé más en serio y pensé: a esto tengo que sacarle partido”. Desde entonces, no ha parado de abrir y cerrar el obturador, incluso ha adquirido su propio equipo y tiene en mente, siempre, mejorar, aprender. “La creatividad”, asegura, es lo más importante.

Una fotografía “novedosa” respecto a años anteriores

Según Juan Carlos Fernández, que en esta ocasión ha formado parte del jurado del concurso, la votación estuvo reñida, pero, al final “se ha impuesto la línea de que es una fotografía novedosa respecto a otros premios anteriores, y eso es lo que ha enganchado más al jurado”. En sus propias palabras, “nos ha agradado que sea un chaval tan joven, que tenga esa afición por la fotografía con una temática como la que nos ocupa que es el mundo del toro y con una mayor satisfacción si cabe porque no se trata de ningún profesional, es amateur, y, segundo, porque da la casualidad que es de uno de nuestros pueblos, y digamos que ha sido profeta en su tierra”.

El responsable de Relaciones Institucionales de la Central de Trillo reiteró su compromiso, un año más y los que están por venir, con el concurso, porque “es una oportunidad para que todo el mundo conozca a través de la web de ToroAlcarria nuestros pueblos, nuestras costumbres y qué hacemos, y cómo hacemos de una afición como es la fotografía, y de un mundo muy nuestro, que tiene mucho arraigo, como es el mundo del toro en la Alcarria, nuestra seña de identidad”.

En la misma línea se expresó Luis Viejo, alcalde de Brihuega, quien considera que “ToroAlcarria va mejorando cada año, va profesionalizando, no solamente el acto, sino el concurso fotográfico”. “Yo creo que lo importante es ir manteniendo la actividad, puesto que el mundo de la tauromaquia es importante en la provincia de Guadalajara, en este caso en Trillo y Brihuega, que son dos pueblos taurinos, cada uno con sus peculiaridades. Brihuega tiene que defender sus tradiciones y, una de ellas, importante, es el mundo de los toros, y por eso apoya el Ayuntamiento esta iniciativa”, en palabras de Viejo.

Muy orgullosa se mostraba la alcaldesa de Trillo, que destacaba que el Primer Premio, por primera vez, hubiera recaído en uno de sus vecinos, además, con una fotografía también tomada en la vecina Azañón, y, por si fuera poco, en un aficionado a la fotografía “tan bueno y tan joven a la vez”. “Estoy muy contenta por Juan, porque es un chico que trabaja mucho cada una de sus fotos, y porque llevamos viéndole con la cámara desde hace años. El premio es un reconocimiento a su esfuerzo y yo creo que también un impulso para que siga haciendo fotos y mejorando”. No se olvidó Álvarez de otro de los premiados, también de Trillo, Alberto Cerrato, que se hizo con uno de los galardones especiales por su instantánea del encierro por el campo de Trillo.

La alcaldesa, además, reiteró su apoyo a ToroAlcarria, “porque gracias a ellos son muchos los que nos sitúan en el mapa, atraídos por una afición común, como es el toro, de modo que no podemos hacer menos que agradecerles su trabajo y dedicación, año tras año, en un certamen que ya ha alcanzado un renombre nacional”, terminaba Álvarez.

“No es un premio cualquiera, es el premio de ToroAlcarria”

Igualmente contento terminaba el acto de entrega de premios de su concurso Javier Muñoz, uno de los dos hermanos artífices de ToroAlcarria, quien reconocía que la trayectoria del certamen ha ido “in crescendo” año tras año. “Ha llegado un momento en que está instaurado, está consolidado; el concurso lo conoce todo el mundo”, en palabras de Muñoz. “Hay gente aquí que hoy se va a su casa desbordante de satisfacción y de felicidad porque era un premio que andaba buscando. Es lo que dicen ellos: no es un premio cualquiera, es el premio de ToroAlcarria”, terminaba este amante de la fotografía y el mundo taurino a partes iguales, pensando ya en la preparación de la edición decimocuarta de su creación.