La soledad no deseada se ha convertido en uno de los desafíos silenciosos más acuciantes de nuestra sociedad. Es una soledad que «duele», que no entiende de género ni de estatus, pero que se ceba en las personas mayores, erosionando su salud emocional y desvinculándolas de su entorno comunitario. Para dar respuesta a esta realidad, Cruz Roja Española y la Fundación Amancio Ortega desarrollan desde el año 2023 Voces en Red, un proyecto pionero que aúna la innovación tecnológica con el calor humano del voluntariado. La iniciativa, que ya ha impactado en la vida de cerca de 25.500 personas mayores en todo el territorio nacional, propone un modelo de intervención híbrido. Por un lado, el apoyo financiero de la Fundación Amancio Ortega permite la introducción de asistentes de voz en los hogares para facilitar la conectividad y la seguridad; por otro, la estructura de Cruz Roja Española despliega una inmensa red de acompañamiento presencial para asegurar que la máquina sea solo el puente hacia la persona.

La tecnología como aliada: derribando el miedo a lo digital
El primer obstáculo que enfrenta Voces en Red es la brecha digital. Muchas personas mayores sienten una aversión natural ante las nuevas tecnologías, asociándolas a pantallas complejas y botones diminutos. Sin embargo, la clave del éxito de esta iniciativa radica en el uso de la voz como única interfaz. Los dispositivos permiten realizar videollamadas, configurar recordatorios médicos y acceder a entretenimiento sin necesidad de destreza manual.
Seguridad y autonomía en el hogar
El impacto de la soledad se agrava cuando se combina con problemas de movilidad o salud. La funcionalidad va más allá del ocio; se trata de una herramienta de salud preventiva y cognitiva. Las personas usuarias utilizan el sistema para recordar la toma de medicación o citas médicas cruciales. Incluso en situaciones donde la familia está presente, pero existen limitaciones, Voces en Red actúa como un catalizador de ánimo.
El factor humano: el voluntariado como motor
Aunque la tecnología facilita la conexión, lo verdaderamente diferencial es el componente humano que aportan las 15.131 personas voluntarias de Cruz Roja presentes en este proyecto. El dispositivo supone un primer paso para entrar en los hogares, detectar necesidades y fomentar relaciones.
De la casa a la plaza: creando comunidad
El objetivo último de Voces en Red no es que las personas mayores se queden en casa hablando con un asistente virtual, sino que salgan y socialicen. El proyecto busca reintegrar a las personas en su entorno comunitario. Y la estrategia funciona. En los centros de Cruz Roja se han realizado ya más de 346.290 actividades.
El reto rural y la expansión territorial
El proyecto ha puesto un foco especial en la España Vaciada, donde la soledad se ve agravada por la dispersión geográfica y la falta de servicios. La escalabilidad del proyecto es una de sus fortalezas. Presente ya en 52 provincias, Voces en Red se adapta a la realidad local.
La tecnología avanza, pero la necesidad humana de conexión permanece constante. En un mundo cada vez más digitalizado, Voces en Red demuestra que la voz humana, ya sea transmitida a través de un altavoz inteligente o compartida en un taller de baile, sigue siendo la herramienta más poderosa para curar la soledad.
En Guadalajara, 233 asistentes de voz dan servicio a usuarios en medio centenar de municipios de la provincia -el 87,5% en zonas de extrema despoblación-, asistidos por 38 voluntarios de las diferentes asambleas locales de Cruz Roja Guadalajara. Y en estas se han realizado un total de 1.308 actividades durante el pasado 2025.

