TertulianosYMunicipesTrillanosLa peña taurina Vacas por el Tajo ha organizado una charla-coloquio en la que han participado los maestros Morenito de Maracay y el local, de Alaminos y Fuentelsaz, Curro de la Casa, y la recortadora, también alcarreña, Irene Morales. La han conducido como moderadores, dos aficionados taurinos, Antonio Lafuente y Manuel López, que forman parte de la tertulia  el ‘Cocido Taurino de Guadalajara’.

El evento es el primero que convoca la Peña desde la renovación de su directiva, que ahora encabezan como presidente, Enrique García, y como vicepresidente, Francisco Morales. “Hemos querido, con el evento, mezclar la sabiduría de un diestro veterano, como es Morenito de Maracay, con un chaval que empieza, con sólo un año de alternativa, Curro de la Casa, que además es paisano, y hacerle también un guiño al recorte, disciplina a la que, como es bien sabido, hay una enorme afición en Trillo”, valoraba el presidente.

Abrió la tertulia Manuel López, presentando un evento “en el que participan tres toreros, porque torear es citar al toro y los tres lo hacen, cada uno en lo suyo”. López hizo el símil  de que las populares ‘Vacas por el Tajo’ “no tienen el albero amarillo, como otros cosos, sino que lo tienen hecho de agua cristalina”. Además, recordó que  la plaza de toros de Trillo se llama ‘La Isla’, “como debe ser”. El moderador opinó también que en unos tiempos difíciles para  la tauromaquia, “es un placer que se organicen eventos como este de Trillo”.

Fue Antonio Lafuente quien hizo la reseña biográfica de los participantes. “Se han colocado como si de un festejo taurino se tratase, el más antiguo, la más nueva en el medio, y Curro de la Casa, en el otro extremo”, apuntó atinadamente. Lógicamente, la presentación empezó por el más veterano. José Nelo Almicidiciana, que nació en Maracay, en el año 1955. “Lo de Morenito se lo puso Luis Alvavez, su descubridor en España y primer apoderado”, señaló el moderador.

Nació en el barrio del Milagro, en una familia humilde, siendo el tercero de nueve hermanos. Se hizo torero escuchando las referencias de diestros venezolanos como Diamante Negro o César Girón. Debutó sin caballos en el año 1971, y con caballos en el 1974. En 1976 viajó a España, y fue el 19 de marzo de 1977 cuando toreó su primera novillada en Ontur (Albacete). Debutó en Las Ventas en el 16 de abril de 1978. Tomó la alternativa en Barcelona, con Dámaso González como padrino, el 24 de septiembre de 1978, y confirmó en Madrid, el 31 de mayo de 1981, junto a Luis Francisco España y Nimeño II. Fue conocido como el ‘rey del quiebro’ en la suerte de las banderillas. A mediados de los noventa, ante la crisis de los contratos que sufrió en España, optó por volver a Venezuela. El 5 de mayo de 2013 dejó los ruedos, aunque sus facultades y técnica se mantienen intactas. Aún hoy día mata el gusanillo del toreo en múltiples festivales.

Morenito de Maracay afirmó con modestia en Trillo que “el toro de antes y el de ahora son muy parecidos”,  e igualmente que el toreo de verdad, el de los toreros buenos, es el mismo antes y ahora.  “Yo creo que los animales tenían un punto más de fiereza antes, por lo que la suerte del quiebro era más meritoria que ahora”, alabó Manuel López. “Cada uno tiene su estilo, pero todos queremos ganarnos las cosas de verdad, a pulso, no regaladas. Apostamos fuerte, y cuando lo hacemos, triunfamos”, dijo.

El maestro venezolano, a pregunta de un aficionado, respondió que “no tengo muchas cornadas, sólo siete”. Morenito de Maracay quiso recordar una, que sufrió en Trujillo (Cáceres), en una corrida televisada. “El médico me cerró sin ver una de las trayectorias de la cogida”. Cuando regresó a Madrid, tuvieron que operarle de nuevo en Puerta de Hierro y, al abrir, descubrieron lo que había en realidad. A pesar de todo, el diestro toreó la Corrida de la Prensa en Las Ventas, el siguiente domingo. También, en un momento especial, recordó la tarde en la que salió por la puerta grande, en Madrid, el día 2 de agosto de 1987. “Nadie se lo esperaba, ni yo mismo. Pero es que el toreo encierra algo mágico, especial. Cuando hay compenetración, y toro y torero se ponen de acuerdo  ese baile, es maravilloso. Nunca en mi vida he vuelto a sentir lo mismo”, reconoció.

Francisco Sanz de la Casa, Curro de la Casa, nació en Guadalajara, en 1993. No tiene antecedentes taurinos, sólo su abuelo era aficionado. Se inscribió en la escuela taurina de Guadalajara con catorce años. Lo hizo su madre,  “pero le dijo que no tenía que dejar sus estudios”, expuso el presentador. Así lo hizo, y está a punto de convertirse en ingeniero agrónomo. Su primer maestro, y después apoderado, fue Jesús de Alba. Debutó como becerrista el 3 de agosto de 2008, en Huérmeces del Cerro. De luces lo hizo en Yunquera, el 19 de septiembre de 2009. El 27 de mayo de 2012 debutó con picadores en las Cruces de Guadalajara, acabando la temporada con 20 festejos como novillero. En 2013 se presentó en Las Ventas, con poco éxito. “Fue una tarde aciaga, de la que sólo después de tomar la alternativa me he logrado reponer personal y profesionalmente. Aquel día en Madrid fue una losa”, reconoció con nobleza el chaval. El 23 de junio de 2013 se encerró en La Isla de Trillo con cuatro novillos, logrando un triunfo que le dio moral después de su fracaso en Las Ventas. Repitió en Madrid el 20 de julio de 2014, dando una vuelta al ruedo. Tomó la alternativa el 29 de agosto de  2015 en Sacedón, con Iván Fandiño y Daniel Luque.

En 2016, le apodera el matador de toros retirado Miguel Cubillo. Curro hace un toreo clásico, de manos bajas y de hacer las cosas despacio, con calma, “eso es lo que busco, otra cosa es lo que consigo”, volvía a decir con su sinceridad alcarreña. “Es la esperanza de los aficionados de Guadalajara”, expuso Lafuente. Lo primero que hizo Curro de la Casa en Trillo, nada más tomar la palabra, fue dar las gracias al pueblo “que  siempre me ha dado una oportunidad en mi carrera”. Preguntado por el quiebro, especialidad de sus dos contertulios, el de Alaminos y Fuentelsaz decía que en la escuela taurina de Guadalajara lo llegó a usar, “pero lo que es el movimiento se me daba mal, soy torpe para medir distancias, por eso creo que el recorte tiene un mérito tremendo”, alabó, refiriéndose a su compañera de mesa, Irene Morales.  Sobre su ahora condición de matador de toros, Curro dijo que le gusta más la embestida del toro que la del novillo. “Sólo con la mirada, el animal transmite mucho más, le hace sentirse a uno más torero. Y eso se nota también en el respeto del aficionado”.

Curro de la Casa contó en Trillo que tiene cuatro cornadas. La más grave la sufrió en El Barco de Avila. “El novillo me abrió el gemelo, que me cosieron sin anestesia. Alguien dijo, no sigas cortando que va a entrar en shock”, recordó el chaval. El final del relato, como antes el de Morenito, sirvió para corroborar que los toreros están hechos de otra pasa, porque a los diez días reapareció. “Las cornadas son las medallas”, aseveró López, que también trajo a colación en este punto de la tertulia al gran Ramón Ochoa, tradicional cirujano taurino de la provincia, recientemente desaparecido y también habitual en las ‘Vacas por el Tajo’ del junio local. La afición trillana animó a Curro de la Casa. “Esa tranquilidad tuya en la cara del toro va a ser la clave del éxito”, le dijeron en público.

Irene Morales nació en Guadalajara en 1994. Desde pequeña tiene afición por los caballos y acompañaba a su padre en los encierros por el campo de la provincia. Un día, en una capea, bajó al albero, y en compañía con unas amigas, jugó con la becerra. Ahí estuvo el origen de su afición. Comienza su preparación en 2013, en la madrileña finca de Julián Gómez Carpio. “Con él, se  entrena física y mentalmente y ha cogido la estética del carretón”, definió Lafuente. En 2014 se presentó en Las Ventas y recibió un revolcón. “Después le pegó dos quiebros a ese mismo animal, en un gesto que la define”, añadió Lafuente.

En 2015 formó el dúo taurino de recorte  ‘Pasión de mujer’ junto a su compañera, la también recortadora Rocío Pulido, con la que recorre desde entonces las plazas de España. A Irene le encanta vivir su vida con la gente que le importa, hacer lo que le dice el corazón y le motiva “todo lo que hace fluir la adrenalina”, dijo ayer.  La presencia de Irene en las populares ‘Vacas por el Tajo’ es habitual. “Recortar en un río tiene sus dificultades, porque nadie te coloca al animal, y, aun así, hay muchos maestros que hacen  lo que se proponen. He visto saltar, torear y recortar brillantemente en el coso fluvial de Trillo”, aseguró.  Manuel López recordó que los orígenes de la tauromaquia parten de este tipo de festejos, haciendo también gala de sapiencia taurina cuando recordó el salto de la garrocha de torero guadalajareño, de Sacedón, Aurelio Calatayud. Al respecto de la normativa que sólo permite recortar a erales, Irene opinó que “ahora las condiciones son diferentes, y eso afecta al espectáculo, se debería de cambiar porque estamos enterrando la fiesta”, dijo en Trillo. Todos los participantes recibieron un detalle por parte de los miembros de la Peña Taurina. Siguieron la tertulia más de 150 personas. Acompañando a los miembros de la Peña Taurina estuvo la alcaldesa de Trillo, Lorena Alvarez, encabezando la delegación municipal.

 
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