La Red de Calor de Guadalajara continúa ampliando su alcance con la conexión de tres nuevos centros sanitarios de la ciudad, el Centro de Salud El Ferial, el Centro de Salud El Balconcillo y el Instituto de Especialidades Neurológicas. Las instalaciones, dependientes del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), comienzan a abastecerse de energía térmica renovable procedente de la Red, sustituyendo los sistemas basados en combustibles fósiles que utilizaban hasta ahora.

En concreto, el Centro de Salud El Ferial contaba con una instalación de gasóleo, mientras que El Balconcillo y el Instituto de Especialidades Neurológicas funcionaban con gas. Con su conexión a la Red de Calor, estos edificios pasan a recibir calefacción y agua caliente sanitaria mediante energía renovable generada a partir de biomasa forestal.
La actuación se enmarca en el contrato adjudicado por la Junta de Castilla-La Mancha para el suministro térmico de varios centros sanitarios en Guadalajara y Cuenca, una iniciativa que marca un paso relevante en la transición energética de las infraestructuras públicas sanitarias de la región. El proyecto contempla la conexión de hospitales y centros de salud de ambas capitales a las redes de calor promovidas por Rebi, sustituyendo combustibles fósiles por un modelo energético más limpio y eficiente.
En el caso de Guadalajara, además de los centros sanitarios ya conectados, el proyecto incluye el suministro térmico al Hospital Universitario de Guadalajara, reforzando así el papel de la Red como infraestructura de descarbonización estratégica para la ciudad.
La apuesta de la Junta de Castilla-La Mancha por este proyecto responde a varios objetivos como son reducir la huella ambiental de las instalaciones públicas, mejorar la eficiencia energética del sistema sanitario y avanzar hacia un modelo menos dependiente de los combustibles fósiles. La integración de estos centros sanitarios en la Red de Calor permite además optimizar el gasto que asumen las administraciones públicas. Las redes de calor renovables permiten estabilizar los costes energéticos frente a la volatilidad de los combustibles fósiles, lo que se traduce en una mayor previsibilidad en la factura que sale de las arcas públicas.
Este factor cobra especial relevancia en el actual contexto internacional. Las tensiones geopolíticas y la incertidumbre energética derivadas de los conflictos en distintas regiones del mundo, especialmente en Oriente Próximo, han puesto de relieve la vulnerabilidad de los sistemas energéticos basados en combustibles importados como el gas o el petróleo.
Frente a esta situación, las redes de calor basadas en fuentes de energía renovable representan una alternativa estable, renovable y de proximidad, que permite reducir la dependencia de la energía que viene del exterior y reforzar la seguridad del suministro en infraestructuras críticas como hospitales y centros de salud. La biomasa utilizada en estas instalaciones procede principalmente de trabajos de gestión forestal del entorno, lo que refuerza además el modelo de economía circular y contribuye a la limpieza de los montes, la prevención de incendios y la generación de empleo en el medio rural.
Además del ahorro económico, la conexión de estos edificios supone una reducción significativa de emisiones contaminantes asociadas a su funcionamiento. En el conjunto del contrato que integra centros sanitarios de Guadalajara y Cuenca, el nuevo modelo energético permitirá evitar la emisión de más de 50.000 toneladas de dióxido de carbono durante los cuatro años de duración del acuerdo.
La conexión de estos tres centros sanitarios supone, además, un paso relevante en la colaboración entre administraciones públicas y soluciones energéticas privadas para avanzar en la descarbonización del parque edificatorio público. Un modelo que combina eficiencia, sostenibilidad y aprovechamiento de recursos locales para garantizar un suministro de energía más limpio, estable y seguro en servicios esenciales para la ciudadanía.

