El Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Virgen de la Luz de Cuenca ha destacado en Sesión Clínica General la importancia utilizar tratamientos conservadores, tanto farmacológicos como de terapia física, en episodios iniciales de ciatalgia y utilizar la cirugía sólo en los casos más graves.

Traumatología del Hospital de Cuenca propone tratamientos conservadores en episodios iniciales de ciatalgia y utilizar la cirugía sólo en los casos más graves
 El doctor Juan José Correa Gámiz, traumatólogo del Hospital Virgen de la Luz, recomienda la intervención quirúrgica únicamente si el dolor es muy intenso y se observa pérdida de fuerza progresiva o debilidad en los miembros inferiores.

El doctor Juan José Correa Gámiz, traumatólogo del centro hospitalario conquense, ha sido el encargado de presentar en Sesión el manejo de esta patología que produce dolor en el trayecto del nervio ciático y que se debe a la comprensión de las raíces nerviosas en la zona lumbar y cuyas causas más comunes son la hernia de disco intervertebral o la estenosis foraminal.

En su intervención ha indicado que en este tipo de dolor neuropático, que se genera a raíz de una irritación o inflamación a nivel medular, debe administrarse un tratamiento conservador en sus episodios iniciales, con tratamiento farmacológico y terapia física, y siempre que no existan síntomas de alarma que nos indiquen la necesidad de una cirugía urgente.

En este sentido ha explicado que esos síntomas de alarma pasan por el denominado síndrome de cauda-equina, una compresión aguda de la raíz medular provocada por una hernia que puede causar parálisis permanente, problemas de control urinario o intestinal, dificultad para caminar u otros problemas neurológicos y físicos, que se diagnostican con la  historia y la clínica y se completan con la realización de pruebas de imagen con resonancia magnética y precisan de tratamiento quirúrgico precoz.

Sin embargo, según ha dicho, estos casos más graves no son la generalidad y son mucho más comunes los cuadros de ciatalgia que se tratan con fármacos y terapia durante un espacio de dos o tres meses.

“Si el tratamiento no funciona, se puede plantear una intervención quirúrgica si el dolor es muy intenso y si se observa una pérdida de fuerza progresiva o debilidad en los miembros inferiores”, ha explicado el especialista, que ha hecho hincapié en que  con el tratamiento quirúrgico se pretende acortar el periodo de dolor y ha añadido que a largo plazo –entre 1,5 y 10 años de evolución- tanto el paciente intervenido como el tratado conservadoramente presentan un resultado clínico y funcional similar.

Según ha indicado, el Servicio de Traumatología recibe a estos pacientes procedentes, principalmente, del Servicio de Urgencias y manifestando dolor. También suelen ser derivados por el médico de Familia desde Atención Primaria, en donde se indica comenzar con tratamiento farmacológico antiinflamatorio.

En este sentido, el traumatólogo ha recomendado observar la evolución del paciente y realizar una evaluación periódica de los síntomas y si en dos meses no se observa mejoría y el dolor que se refiere va en aumento, ha señalado que la indicación debe ser derivarlo al Servicio de Traumatología y Cirugía Ortopédica del Hospital.

Por último, ha destacado a los profesionales sanitarios durante la Sesión General, la importancia de saber diferenciar entre el dolor ciático y el dolor lumbar, ya que el dolor ciático es dolor irradiado hacia las piernas en el que puede actuar el traumatólogo, mientras que en el dolor lumbar el especialista no puede intervenir quirúrgicamente salvo recomendar actividad física, medidas posturales, etc.