Una correcta historia clínica y exploración física y un estudio radiológico adecuado son los aspectos fundamentales que los profesionales sanitarios deben tener en cuenta a la hora de realizar una valoración sobre el dolor de cadera en el adulto joven, según ha destacado durante una Sesión Clínica General el doctor Miguel Alonso Galán, facultativo del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Virgen de la Luz de Cuenca, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha.

Traumatología del Hospital de Cuenca considera fundamental la exploración  física y el estudio radiológico en el diagnóstico de dolor de cadera en adultos jóvenes
 El doctor Miguel Alonso Galán, facultativo del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Virgen de la Luz de Cuenca, ha señalado que los pacientes jóvenes con dolor de cadera derivados a Traumatología son aquellos que podrían beneficiarse de una intervención quirúrgica como en los casos de choque femoracetabular de cadera, displasia de cadera del adulto o necrosis avascular.

Según ha señalado el especialista, en este tipo de casos es muy importante la exploración física del paciente y una completa historia clínica, así como la realización de una prueba radiológica que ha definido como una radiografía “AP” de la pelvis con ambas caderas, siendo lo más importante descartar una patología que requiera tratamiento urgente.

“Para el diagnóstico de este tipo de patologías es fundamental una correcta anamnesis, una buena exploración física y el estudio de la radiografía anteroposterior de la pelvis, incluyendo ambas caderas, con el fin de poder comparar la cadera que tiene dolor con la cadera normal y así comprobar si hay alguna alteración, aunque a veces las alteraciones son muy sutiles en los estadios iniciales”.

En cuanto al manejo de este tipo de dolencias en el Área de Salud, el doctor ha señalado que son pacientes que suelen ser atendidos en primera instancia por el médico de Familia en Atención Primaria o en los servicios de Urgencias.

En este sentido ha indicado que el tratamiento inicial ante un dolor de cadera en un adulto joven que presente una radiografía normal debe ser iniciado en Atención Primaria con antiinflamatorios y reposo y observar la evolución del paciente.

Si el dolor continúa, es aconsejable ampliar el estudio o derivar a Traumatología, aunque también puede tratarse de caderas en resorte dolorosas o tendinitis de los aductores o abductores, casos que son seguidos por Rehabilitación, o una coxalgia en el contexto de una poliartropatía inflamatoria cuyo manejo debe ser dirigido por Reumatología.

También hay dolores en la región inguinal cuyo origen no se focaliza en la cadera, sino que pueden provenir de otras zonas como del aparato digestivo, del aparato genitourinario o de la columna lumbar y en este sentido el facultativo ha insistido durante su intervención en que con una correcta exploración física dirigida a la cadera se puede saber si de verdad se trata de un dolor intraarticular de cadera, aunque no se llegue a especificar la naturaleza del problema.

Derivación a Traumatología

En cuanto a los casos que son derivados a Traumatología, el especialista ha señalado que suele tratarse de pacientes que se podrían beneficiar de una intervención quirúrgica.

“Principalmente en casos de choque femoracetabular de cadera,  un fenómeno dinámico que puede causar artrosis precoz en caderas no displásicas debido a una variedad anatómica de la cadera donde se produce una especie de choque entre el cuello femoral y el acetábulo. Si la clínica del dolor se corresponde con la imagen radiológica este paciente se podría beneficiar de una artroscopia y preservar la cadera”, ha señalado Alonso Galán.

Otras situaciones que suelen ser abordadas por los traumatólogos en el caso del dolor de cadera en adulto joven se corresponden con la denominada necrosis avascular de cadera como consecuencia de un compromiso vascular de la cabeza femoral o la displasia de cadera del adulto.

“La necrosis avascular puede producirse  por una fractura proximal de fémur o en un contexto idiopático con los conocidos factores de riesgo como son la toma de corticoesteroides o un consumo excesivo de alcohol. En estos casos y en los de displasia de cadera en adulto es fundamental un diagnóstico precoz ya que la cirugía puede retrasar o evitar al artroplastia y conservar la cadera”, ha señalado el facultativo.