¿Tapar el arte es progre?No he podido permanecer impasible ni dejar de reaccionar ante la fotografía que se enviaba, desde el despacho del alcalde, de la primera Junta de Gobierno y de sus nuevos integrantes. Allí, quienes han sido elegidos democráticamente por los conquenses tras las últimas elecciones, tomaban una decisión, la primera, que nada tiene que ver con la política, ni, por supuesto, con gobernar con mayor o menor acierto para la ciudadanía. La imagen de la Inmaculada Concepción, una obra de principios del siglo pasado y que se inspira en la representación clásica que grandes pintores españoles hicieran de la Virgen, ha sido tapada. Así, sin más, el arte, en unas instalaciones municipales, que pertenecen a todos los conquenses y de las que nos sentimos orgullosos, a aquellos que ahora se reúnen en ese despacho les molesta, les avergüenza.

Mis primeras reflexiones sobre este asunto las realizaba en una red social. De ellas se ha hecho eco un medio de comunicación y he recibido palabras de aliento de numerosos conquenses, que se identifican con mis comentarios, entre los que me hacía preguntas como ¿se puede ser más sectario? ¿tapar el arte los convierte en más progres? ¿tanto molesta una Inmaculada en sus deliberaciones? ¿también les incomoda el resto del arte sacro? Pues a partir de ahora, mucho trabajo van a tener tapando obras porque en nuestra ciudad, afortunadamente, cuenta con un gran número y riqueza patrimonial… No quisiera dejar de dirigirme a aquellos otras personas que han manifestado su opinión, también en redes, en contra de la mía y, en concreto, quisiera destacar una frase que textualmente alguien, que se esconde bajo una identidad falsa, resume en “que meapilas copón”. Incluso para pretender desacreditar, no insulta quien quiere sino quien puede, alude a símbolos religiosos, en concreto al más sagrado el cáliz, en su expresión más soez. Que quienes denuestan estos símbolos recurran a ellos para descalificar ya nos dice mucho de esas personas, aunque no tengan la valentía de firmar, como hacemos otros, con nombre y apellido.

También quiero resaltar, como ya he hecho en las redes sociales, la incoherencia y la falsedad que supone el tapar una imagen de la Virgen y luego ir de procesión en procesión detrás de las imágenes religiosas y participar en este tipo de actos que son religiosos, católicos y que responden a la Fe y a las creencias de miles de conquenses. ¿La imagen de la Inmaculada encerrada detrás de unas puertas, metida en un armario, a pesar de ser patrimonio municipal y los nuevos gobernantes exhibiéndose cual fariseos? No tiene ningún sentido.

Me espero ya cualquier cosa. Y me adelanto para sugerir, por ejemplo, que modifiquen el escudo de Cuenca ya que tiene una “casposa” estrella de los Reyes Magos, por el día de la Epifanía, y un “vergonzoso y humillante” cáliz religioso, el cáliz de San Mateo Evangelista, 21 septiembre de 1177, inicio del asedio y toma de la ciudad, respectivamente, por el rey cristiano Alfonso VIII. ¿A qué esperan?

En política no vale todo, las incoherencias y las falsedades se pagan y deberían estar más pendientes, aquellos que ahora nos gobiernan en el Ayuntamiento, de tomar decisiones que sean para bien de Cuenca y de los conquenses y no atentar contra el Patrimonio y, sobre todo, contra la armonía y el sentido común de una ciudad.

Por Elsa Jiménez, concejala del PP en el Ayuntamiento de Cuenca