Aturdido, Estupefacto, Incrédulo, Ofendido, Ultrajado, se queda uno en pleno 2016 cuando escucha repetidas veces a la Consejera de Educación de Castilla-La Mancha, Doña Reyes Estévez Forneiro, en la tribuna de oradores del Parlamento Regional, nada de pequeños círculos entre amigos, decir que la Educación es roja… Intolerable.


La Educación, para empezar, no entiende de colores, ni es roja ni tampoco es verde, por muchas manifestaciones que se hicieran en su día que apenas se vuelven a ver en nuestras calles en la misma situación, la Educación es un Derecho ganado por todos, ganado hace mucho tiempo por la sociedad española y, a día de hoy, obligatoria y garantizada de forma gratuita para todos, hasta los 16 años.

No es propio de una Consejera de Educación Cultura y Deportes hacer este tipo de afirmaciones y menos en la tribuna del Parlamento, en esa casa que es la Consejería existe un grupo de trabajadores que tampoco son “rojos”, son funcionarios responsables y cumplidores de sus deberes.

Señora Estévez, quizás pudo tener un desliz y quisiera decir que la Educación en números rojos SI es socialista, en esa afirmación puedo darle la razón y hasta las gracias por decir una obviedad sobre los mayores índices de fracaso escolar, de abandono prematuro, no pagar los servicios de transporte escolar, ni las becas de comedor escolar, ni los libros de los alumnos, ni los ordenadores entregados a bombo y platillo como la panacea de la Educación, entre otras muchas deudas, que dejo el anterior gobierno socialista.

Dentro de su percepción de los colores, quizás realizar acciones como asaltar capillas en la Universidad, subvencionar y programar guiñoles que ensalzan el terrorismo o donde se ahorcan jueces en un espectáculo infantil puede tener tintes amoratados… para mi es vomitivo y muy desagradable. Y esta es la combinación de colores que gobierna nuestra comunidad y pretende hacerlo en todo el Estado. Una combinación entre dos partidos empeñados en destruir y emponzoñar todo con el único fin de mantenerse en el poder.

Se han planteado acabar con la implantación de la zonificación única de centros educativos, del programa “Abriendo Caminos” del Plan de Plurilingüismo o de la reducción en diez puntos de las tasas de fracaso y abandono escolar, pero propuestas de mejora, cero, o negro si lo prefiere.

Desde un aula de Primaria le diré que, afortunadamente, en los centros educativos convivimos sin ningún tipo de conflicto personas dedicadas a la docencia con diferentes perspectivas ideológicas, que en las aulas de Castilla-La Mancha hay alumnos con diferentes capacidades, que hay alumnos con diferentes colores de piel, que dominan diferentes idiomas y tratan de adquirir otros como el Inglés, en muchos centros que han optado por el Bilingüismo, y que en nuestra caja de lapiceros no falta ni sobra ningún color.

Señora Consejera, es posible que, con frecuencia, dentro del ámbito docente, se utilice por comodidad y visibilidad el tradicional bolígrafo rojo para corregir, pero cuanto menos se deba utilizar mejor, síntoma de que el ejercicio está bien hecho. Pero eso no significa en modo alguno que la Educación sea roja.

No obstante, dentro de la gama cromática, me gustaría preguntarle, ¿de qué color es la educación concertada? ¿Tiene algún color especial? Ahora tratan de ir asfixiando un modelo educativo que enriquece la oferta educativa y que además utilizan con asiduidad muchos altos cargos de su gobierno. Esta medida no tiene color, pero se llama hipocresía.

Sinceramente, sería muy necesario y conveniente que las mentalidades de este país llamado España y de nuestra Comunidad pasen una página de nuestra Historia, y sean conscientes de que el futuro es más importante para todos, especialmente para los niños y jóvenes.

Rubén Lozano Guerra. Secretario Provincial de Educación del Partido Popular de Toledo.