El servicio de Urología del Hospital Universitario de Guadalajara, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, atiende cada mes a casi 500 nuevos pacientes por problemas relacionados con la próstata, especialmente hipertrofia o hiperplasia benigna de próstata, aunque también prostatitis y, en menor porcentaje, cáncer de próstata.

20160915_dia-prostata1De la totalidad de los pacientes atendidos por hiperplasia o agrandamiento de próstata (con la consiguiente dificultad para orinar), un 35 por ciento presentaba síntomas leves que se resuelven con un cambio de hábitos, mientras que un 60 por ciento mostraba síntomas moderados para los que se hace necesaria medicación, y en el 5 por ciento restante existían síntomas graves que hacían precisa medicación o cirugía, según explica el jefe de servicio de Urología del Hospital de Guadalajara, Jesús Golbano.

La mayoría de los pacientes acude a consulta ante la creciente dificultad para orinar, con “menor fuerza en el chorro”, molestias o problemas “para vaciar del todo la vejiga, lo que obliga a micciones constantes”. Estas dificultades no siempre se deben, especifica el doctor Golbano, al engrosamiento de la próstata. Así, pueden relacionarse también con problemas de almacenaje en la vejiga.

El agrandamiento de próstata se debe a factores hormonales y al envejecimiento, y afectará a un 90 por ciento de los varones a lo largo de su vida, si bien no en todos los casos provoca síntomas. La cirugía está indicada si el paciente sufre una hipertrofia que le impide orinar, si orina pero no es capaz de vaciar completamente la vejiga, o bien cuando existe infección, sangrado o se produce deterioro en los riñones.

Por otra parte, la probabilidad de padecer un cáncer de próstata –cuya aparición no está relacionada con la hipertrofia o agrandamiento- es de 13 de cada 100.000 varones entre individuos menores de 65 años. A partir de los 65 años esta probabilidad se eleva hasta los 350 de cada 100.000 hombres y el riesgo aumenta con la edad, de modo que, sostiene Golbano, “podría decirse que a los 90 años todos los varones podrían padecer cáncer de próstata”.

Precauciones y recomendaciones frente a problemas de próstata

Jesús Golbano apunta la necesidad de acudir al médico a realizar revisiones y analíticas periódicas a partir de los 50 años, aunque deben realizarse de manera más temprana cuando existen casos de cáncer de próstata entre familiares directos (padres, hermanos).

Asimismo, recomienda hábitos de vida saludables, con mantener una alimentación saludable y variada y evitar el sedentarismo. Otra de las recomendaciones es no contener en exceso las ganas de orinar, pero tampoco acostumbrar a la vejiga a micciones constantes, del mismo modo que debe evitarse el estreñimiento.

Por otra parte, se aconseja a los afectados no tomar líquidos a partir de las siete de la tarde. Asimismo, no es recomendable consumir alimentos y bebidas “irritantes”  que “excitan la vejiga”, tales como el café, el alcohol o comidas picantes.

Finalmente, el doctor Golbano subraya que la población está cada vez más concienciada de la necesidad de acudir a revisiones y también pone el acento en el avance en los tratamientos, tanto farmacológicos, que “están permitiendo aguantar mucho más tiempo sin recurrir a cirugía” y reducir el número de cirugías abiertas, como quirúrgicos, con la introducción hace años del láser con la consiguiente disminución de molestias, días de estancia hospitalaria y sangrados.