El Ayuntamiento de Sacedón denuncia el nuevo trasvase aprobado el viernes por la Comisión de Explotación del Acueducto Tajo-Segura, que autoriza otros 180 hectómetros cúbicos para los próximos tres meses. Para el alcalde, Francisco Pérez Torrecilla, la decisión confirma que el Gobierno de España ha renunciado a corregir un sistema injusto y desfasado, y ha optado por seguir explotándolo con la misma rutina de siempre, aunque las reglas que lo sostienen deberían haberse modificado hace ya más de dos años. “Si prefieren dejar el problema para el siguiente, pues que dejen paso cuanto antes”, lamenta el alcalde.

Pérez Torrecilla subraya que, desde enero de 2024, se han autorizado ya más de 960 hectómetros cúbicos con una normativa antigua que el propio Ministerio debía haber cambiado para adaptar el sistema a la nueva realidad hidrológica del Tajo. Esa cantidad equivale a casi dos años del consumo anual de toda la Comunidad de Madrid, que en el año hidrológico 2024-2025 fue de 488 hectómetros cúbicos. “No estamos ante un simple retraso burocrático, sino ante una decisión política. Siguen trasvasando como siempre, más, de hecho, gracias a las lluvias”, afirma.
El alcalde carga también contra el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, por asumir, a su juicio, un discurso tibio, equidistante y colaboracionista. “No se puede decir que el trasvase debe terminar y, al mismo tiempo, justificar que todo siga igual. Castilla-La Mancha no necesita comprensión con quienes quieren seguir llevándose el agua, sino firmeza para defender esta tierra y cumplir con la DMA y las sentencias judiciales”, señala.
El regidor lamenta que el trasvase se haya reabierto este mismo 16 de marzo, a las 11.00 horas, para empezar a derivar el agua pendiente (168 hm3), lo que confirma que “la recuperación acumulada en la cabecera era en buena medida un espejismo. En cuanto los embalses ofrecen una imagen de alivio, el sistema vuelve a activarse para llevársela. Es imposible consolidar reservas y así se demuestra que este modelo no busca gestionar el agua con sentido común, sino extraerla de forma automática”, denuncia el alcalde.
Así, insiste en que lo aprobado no responde a una necesidad real, sino a la voluntad de seguir garantizando al Levante una disponibilidad estructural a costa de la cabecera y exige al Gobierno que apruebe de inmediato las nuevas reglas de explotación y ponga fin a un modelo que considera agotado y profundamente dañino. “Están esquilmando la cabecera sin necesidad, despilfarrando agua hoy para lamentarse mañana. Aquí ya sabemos cómo termina siempre esta historia”, concluye Pérez Torrecilla.

