La portavoz del Partido Popular de Castilla-La Mancha y senadora, Carmen Riolobos, ha asegurado hoy que “el pacto de perdedores entre el Partido Socialista y Ciudadanos y su empeño en eliminar las diputaciones provinciales supone un ataque frontal a todos y cada uno de los ciudadanos del medio rural de Castilla-La Mancha”.

Riolobos, que ha asistido esta mañana a la tradicional jornada de la matanza que organiza el Centro Extremeño de Talavera de la Reina (Toledo), ha advertido que lo que proponen estos dos partidos es “que haya ciudadanos de primera: los que viven en el medio urbano; y ciudadanos de segunda: los que viven en el medio rural”.

“Un ataque frontal a los ciudadanos del medio rural que afectaría en Castilla-La Mancha a cinco diputaciones provinciales, a más de 900 municipios y a más de 7.000 trabajadores”, ha advertido Riolobos, quien ha calificado esta propuesta como “una idea peregrina típica de algunos pisamoquetas que no saben nada de la vida en la mayoría de las localidades de nuestro país”.

La senadora popular ha aclarado que “de los 919 municipios que hay en Castilla-La Mancha, solo 15 son ciudades que están por encima de los 20.000 habitantes, el resto de los municipios son medio rural puro y duro, por lo que esta medida afectaría a más de 1.300.000 habitantes de nuestra región”.

Riolobos ha calificado de “inaceptable” esta medida, que de ninguna manera va a apoyar el PP, “donde siempre hemos defendido las diputaciones provinciales, porque entendemos que el apoyo a nuestro medio rural y a nuestros pueblos es crucial y, especialmente, en aquellas comunidades autónomas donde, por cuestiones de territorio y de densidad de población, la descentralización de los servicios ha sido y es fundamental”.

Las diputaciones garantizan los servicios a los ciudadanos del medio rural

“Hay que garantizar que los ciudadanos tengan los mismos derechos y oportunidades vivan donde vivan, así como la prestación integral y adecuada de todos los servicios públicos”, ha declarado Riolobos, quien ha insistido en que las diputaciones son fundamentales en este sentido, sobre todo teniendo en cuenta que “su eliminación no generaría ningún ahorro, ya que serían su funciones asumidas por otras instituciones de nueva creación”.

Riolobos ha detallado que las diputaciones ayudan a los municipios “a prestar servicios como el agua potable y su depuración y tratamiento; la recogida de residuos sólidos urbanos; la mejora de las comunicaciones tanto telemáticas como por carretera, acercando así servicios sanitarios o educativos; y por supuesto, para garantizar servicios sociales como la atención a los mayores o discapacitados”.

“Prestaciones de servicios que son ejecutados por los ayuntamientos y en los que las diputaciones tienen una labor esencial”, de manera que no podrían ser prestados en condiciones de igualdad para los ciudadanos del medio rural sino fuera por estas instituciones, según ha expuesto Riolobos.

De igual modo, ha recalcado que las diputaciones “son fundamentales para crear economía de escala y, por lo tanto, abaratar cada uno de estos servicios, ya que los pequeños municipios no pueden disponer, por ejemplo, de servicios técnicos especializados de forma individual, de grandes potabilizadoras o sistemas de depuración de aguas residuales”.

La supresión de las diputaciones supondría en Castilla-La Mancha que todos los servicios centrales fundamentales estarían a varias horas de algunos pueblos, una realidad que ha puesto de manifiesto Riolobos con el ejemplo de la población de Agramón, pedanía de Hellín, que está a tres horas de Toledo.

Para la portavoz del PP, se trata de un despropósito que “abocaría a la desaparición a muchos pequeños ayuntamientos y terminaría dando lugar a la desaparición de los pequeños municipios, al desarraigo de la población en el medio rural y a la concentración en el medio urbano circundante”.

“Esta propuesta de Ciudadanos y del PSOE, de los perdedores de las elecciones que quieren gobernar España, se aleja sin ninguna duda de lo que propone, defiende y ha defendido siempre el PP”, ha remarcado Riolobos.

Una propuesta que, además, afectaría de una forma muy especial a Castilla-La Mancha, con un territorio de casi 80.000 kilómetros cuadrados y con una densidad de población muy baja, de 26,7 habitantes por kilómetro cuadrado, muy alejada de la media nacional que es de 92 habitantes por kilómetro cuadrado. “Sin duda para nuestro medio rural sería un tiro de gracia, una cosa inaceptable que en el PP no vamos aceptar en ningún sentido”, ha concluido.