Herminio Carrillo

Unos setenta y cinco componentes forman la Rondalla Pulso y Púa, cada uno de ellos a cuál mejor. Pero, uno, que los conoce de toda una vida, quiere hacer parada y fonda en dos de ellos: Aurelio Mozo del que publicaremos una entrevista en breve, y  en Herminio Carrillo del que, desde hace más de 40 años, uno no se sorprende en absoluto de lo que es capaz de hacer con sus manos tras ordenar los artilugios que navegan, por su cabeza, las 24 horas del día porque no para.

Hay que retrotraerse a los tiempos del grupo Tormo, a finales de la década de los 70 del pasado siglo, para atarlo al banco de la música nada más terminar un magisterio que, con el tiempo, ha influido en miles de niños en eso de tocar música. Miles. Cada promoción un montón. Desde que empecé a ejercer en el área de música, mi dedicación era eso. Lla música. En Cuenca era profesor en dos colegios por lo que, los casi 500 niños, los llevaba yo y por eso, cuando voy por la calle no paran de saludarme.

De ahí, a fabricarse instrumentos todo fue a una porque flautas, rabeles y utillajes que pudieran sonar salen de sus manos. El último, lo que llama guiterna: un instrumento de cuerda de los llamados “de péñola” o plectro, pluma (de púa) muy usado en la edad media.

La guiterna en el centro, flauta de tres agujeros, ocarina y rabel fabricados por Herminio

El mundo de la dulzaina le envolvió. Es un instrumento que tiene un carácter muy popular, de calle porque es muy abierto y su sonoridad llega lejos. Es un instrumento para hacer disfrutar porque, también, es muy versátil ya que te permite hacer folclore, jazz o música ligera actual. Ahora mismo, con mis amigos, mi familia Tiruraina, versionamos canciones de todo tipo. Es un instrumento abierto a todo lo que quieras, dice Herminio que es capaz de tocar cualquier instrumento y, una vez afinado, atreverse con el Himno de la Alegría como hizo un día de la pasada navidad con botellines de cerveza. Cada uno de ellos lo fue vaciando hasta conseguir la nota musical y completar la escala. Después, como si fuesen flautas de pan, solo había que soplar cuando Herminio diera la orden. Y salió.

Otro aspecto inconfundible de Herminio es su voz -y el que esto escribe bien lo sabe- porque, en el año 2003, recorrió la nave central de la iglesia de san Miguel, cantando “Por tu cara de pena” durante el pregón de la Semana Santa. Era el único que daba la nota.

Un buen día, Aurelio Mozo, componente de lo que quedaba de la rondalla Virgen de la Luz, de la que formaban parte los inolvidables Ismael Martínez Marín, Eulalio Paños, Luis Castillejo etc le llamó para que le pusiera voz a una de las romanzas que ellos tocaban y allí se quedó. Como voz solista, arreglador, compositor de temas e instrumentista. Una rondalla, la “gerontorondalla” como Herminio la llama, formada por unos 25 componentes que, así, wen grupo, hacen una media de unos 75 años.

Carátula del disco

El disco

Con carátula ilustrada por el genial Antonio Mancheño, “El Manchas”, en la que se ve al director Aurelio Mozo rodeado de instrumentos, se nos presenta el disco, un cd, adelantado ayer tarde en directo, que con el título genérico “Habaneras y otras canciones”, recoge temas de taberna, de ronda y del mundo rural. Canciones de taberna porque son muy desenfadas. Es que, mira, lo mismo que nosotros, alguna vez, cuando vamos por los bares de nuestra zona cantamos lo que salga, en ciertos lugares hay costumbre de cantar en ciertas tabernas. Te encuentras a grupos por ahí, que, acoplados, lo hacen muy bien. Te sorprenden. En torno a una botella de sidra, en Cantabria por ejemplo, cantan habaneras, canciones de ronda etc., dice Herminio. Canciones de ámbito rurales también tenemos en el cd: recolección, ronda etc

El cuerpo principal del presente trabajo, lo compone el grupo de habaneras. Todas son muy conocidas, dice Herminio. La bella lola, Yo te diré, De colores… Y una compuesta por mí que la he titulado Habanera de Tarayán por un bar que hay en San Vicente de la Barquera. Narra la historia de una camarera, ficticia, de la que están enamorados todos los pescadores del lugar y a la que llevan sus mejore productos pero, ella, ha dado su amor a un capitán de barco con el que se ve. Pero un día, no llega a la cita y, por las caras de los marineros, entiende que la mar, celosa, se lo ha llevado.

Habaneras y otras canciones de la Rondalla Pulso y Púa. En total, 19 temas recopilados en el cd, costeado por ellos, que cualquiera puede adquirir a un precio simbólico en cualquiera de sus actuaciones.

 

Habanera de Tarayán