Ayer, día 1 de marzo, coincidiendo con la festividad del Angel Custodio, o Angel de la Guarda, Pastrana celebró el ‘Día del Mayor’. Y aunque desde el Concilio Vaticano II hay parroquias que han trasladado la onomástica al dos de octubre, en otras, como es el caso de la de Pastrana, se mantiene la tradición de marzo.

La celebración comenzaba el pasado viernes, cuando aprovechando el fin de semana y la más numerosa presencia de miembros de la Asociación de Jubilados que organiza el evento, los mayores pastraneros merendaron primero y bailaron después, en el salón del Centro Social y con mucho estilo, mientras la Banda de Música de la villa ducal entonaba los pasodobles de antes, los pasodobles de siempre.

Ayer, después de la Misa que ofició en la Colegiata el párroco local, Emilio Esteban, en la que los fieles hicieron las correspondientes ofrendas al Angel de la Guarda y declamaron una bonita oración que reza “testigo de lo invisible, presencia del cielo amiga, gracias por tu fiel custodia, gracias por tu compañía”, los mayores compartieron mesa y mantel en una comida de fraternidad. El acto tuvo lugar en el Restaurante San Francisco. Cada uno pagó su menú, con una pequeña ayuda de la Asociación.

Desde hace tres años, y en la celebración de este día, se ha instaurado la bonita costumbre de homenajear a varios mayores, de acuerdo con la edad que van alcanzando, por su trayectoria vital.  Los distinguidos de ayer fueron dos matrimonios: el que forman Antonio Henche y Teresa Domínguez, y el de Andrés Ranera y Primitiva Toledano.

Antonio Henche nació en Budia, el día 1 de agosto de 1926, mientras que Teresa lo hizo en Pastrana, el 25 de enero del año 1929. “Llevamos casados desde el año 1953, va a hacer 63 años si no falla la cuenta”, dice Antonio, a quien en un solo minuto de conversación le rezuma su habilidad para saber, al instante, con quién está hablando, y su mirada, azul, de guasón. “He sido muletero, vendía mulas y caballos, así que cuentas y tratos, he hecho muchos”, explicaba ayer. “Luego tuvimos un bar, el más grande de Pastrana” recordaba Teresa. Naturalmente, se llamó ‘Bar El Muletero’. Con esas dos profesiones, a Antonio no le falta práctica, “como puede ver usted, para darle a la de sin hueso”, decía ayer.

Henche recordaba con gracia, mientras guiñaba un ojo, que antes de cerrar los tratos con el ganado, les hacía una seña a las mulas, “para que se estuvieran quietas y que el comprador no pensara que eran falsas”. Eran otros tiempos. “Me pilló la guerra, se murió mi madre, y tuve que trabajar mucho para salir adelante, pero tenía buena cabeza, hubiera sido veterinario, si hubiera podido”, contaba ayer.

Andrés Ranera y Primitiva Toledano, nacieron los dos en Pastrana, él en el año 1926 y ella en 1925. Como Antonio y Teresa, vivieron ayer un día emocionante, rodeados por su familia. Andrés fue agricultor y luego cocinero, “y mejor entre candelas, se lo aseguro a usted”, decía ayer. A punto de cumplir los noventa, se atrevía a dar un consejo a los chefs de hoy. “El secreto es encender la olla y estar pendiente de ella, allí mismo, no irte”, decía con gracia. Primitiva fue cuidadora de enfermos y trabajó en el Convento de Pastrana. “Hemos sido un matrimonio bien avenido, a veces”, explicaba sonriente. Se casaron el 4 de octubre de 1952, en Pastrana “que es el mejor pueblo del mundo entero”. Tuvieron tres hijos, y en la actualidad tienen dos nietos y dos bisnietos, “que son la alegría de nuestra casa”, terminaban.

A los postres, el alcalde de Pastrana, Ignacio Ranera, la concejala de Bienestar Social, Inmaculada Taravillo y el presidente de la Asociación, Lorenzo Largo, les hizo entrega a cada matrimonio de una placa “en reconocimiento de la amplia trayectoria vital y de las dificultades que tuvo que pasar una generación, la de posguerra, a la que le tocó vivir unos tiempos mucho más difíciles que los nuestros y que superaron con mucho esfuerzo y sacrificio”, valoró durante el acto el regidor. También estuvieron presentes, acompañando la celebración, el concejal de Agricultura José Antonio Ranera Sancha y el senador por Guadalajara y pastranero Juan Pablo Sánchez.

El acto lo ha organizado la Asociación de Mayores, con la colaboración del Ayuntamiento. Este ‘Día del Mayor’ es sólo una de las actividades que llevan a cabo anualmente sus casi 200 socios. Hace unos meses invitaron a propios y extraños en el concurso de gachas y dulces que organizan, en la que fue su cuarta edición. Además, convocan periódicamente talleres y clases de gimnasia, en colaboración tanto con el propio consistorio como con otras instituciones.