El presidente de Castilla-La Mancha lamenta que el PSOE sea «prisionero de su propio relato» del muro y denuncia que los líderes autonómicos están «pagando los platos rotos» de la política nacional.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha lanzado este jueves una dura advertencia a la dirección nacional de su partido, alertando sobre el desgaste que la estrategia de «confrontación» está provocando en los territorios. En unas declaraciones ante los medios, García-Page ha asegurado que teme un adelanto electoral y ha exigido a la cúpula del PSOE que asuma su responsabilidad sobre los candidatos locales y autonómicos: «No son solo dirección de la política planetaria ni de la lucha galáctica contra la ultraderecha».

«Prisioneros del relato del muro»
Preguntado sobre si el PSOE debería abstenerse en Extremadura para evitar la entrada de Vox, el líder castellanomanchego se ha mostrado escéptico sobre la capacidad de maniobra de su partido. Page considera que el PSOE lleva años «prisionero de su propio relato, del relato de la confrontación del muro», lo que le impide tener margen de autonomía para plantear debates de Estado.
«Esta etapa se fundamentó sobre la base del enfrentamiento, del muro, y por consiguiente creo que no estamos en condiciones de que en el PSOE se abra ese debate siquiera», ha afirmado. Para el presidente regional, abrir esa puerta desde Madrid significaría «la deslegitimación de los elementos que llevan a la gobernabilidad hoy mismo».
Crítica a la «cero autocrítica» y defensa de Pilar Alegría
García-Page también se ha referido a los recientes resultados electorales en Aragón, rechazando que la culpa sea de la candidata Pilar Alegría, a quien ha calificado como un «perfil político muy valioso». Según su análisis, el partido adolece de una «falta de autocrítica desde hace por lo menos 10 años», recordando la noche electoral de los 84 diputados como el inicio de esta tendencia.
El barón socialista ha sido tajante al vincular el declive territorial con la estrategia nacional: «La política nacional se ceba; los dirigentes autonómicos y locales estamos pagando los platos rotos de la política nacional. Decir lo contrario es engañar».
Mensaje a Ferraz: «La infantería y el cuartel general»
En uno de los momentos más contundentes de su intervención, García-Page ha utilizado una metáfora bélica para describir la situación interna del partido ante un posible ciclo electoral adverso. Ha recordado a la dirección federal que deben hacerse responsables de los resultados de sus alcaldes y candidatos: «Lo que no puede ser es que aquí termine hundiéndose en la trinchera toda la infantería para que, simple y llanamente, siga existiendo el cuartel general».
Defensa cerrada de Felipe González
Ante las críticas vertidas por otros dirigentes como Patxi López hacia Felipe González, García-Page ha cerrado filas con el expresidente, asegurando que «forma parte del patrimonio colectivo del Partido Socialista». Ha rechazado las etiquetas internas afirmando que «el PSOE no es ni de Pedro, ni de Felipe, ni de Page; no tiene que haber sanchismo, ni guerrismo, ni felipismo».
El «juego de la silla» a la izquierda del PSOE
Finalmente, sobre los movimientos políticos a la izquierda del Partido Socialista y la búsqueda de candidaturas unitarias, Page ha ironizado comparando la situación con el «juego de la silla, pero sobre un pequeño ladrillo». Ha vaticinado que esos partidos se pelearán por un «3%, 4% o 5%» de los votos, advirtiendo que el PSOE reclamará el voto útil para no permitir que «le arañen demasiados votos por su izquierda».

