Que resulta un verdadero peñazo el hecho de tener que ir a votar cuatro veces – si, cuatro – en  menos de un mes, resulta evidente.

Al menos para el firmante y para un 86,766 por ciento de todos los ciudadanos en edad – física y psíquica – de votar, según el centro de investigaciones sociológicas que me acabo de inventar; de la misma manera que el propio C.I.S (o sea, Centro de Investigaciones Sociológicas) hace, por más reproches de invención cocinada que se le achaque una y otra vez…una y otra vez… “time after times, over and over” …. etcéteras si quisiera (si es que lo quiero escribir en inglis, que queda muy bien por lo visto y podría dar el pego de mi ilustre y nunca bien ponderada sabiduría) sin ánimo de enmienda y dependiendo de quién mande y pague.

Pactando pactosPactando pactosPero, si una vez votado y ejercido el inalienable hecho de elegir,  no ya a los buenos sino a los menos malos, resulta que tal elección no sirve para nada…pues molesta. Francamente. De la misma forma que al hombre que le echaron acero fundido por la espalda…molesta, francamente.

Se puede – y se debe – aceptar una derrota.

Pero de ahí a que tal derrota pueda – y es – ser manipulada y convertirse por arte de no sé quien en una victoria, por pírrica que esta fuere,  ¿eso?… eso es mofarse de la peña a mandíbula batiente, babosa y sin propósito alguno de achantar  la mui.

El firmante está, no ya alucinado sino hasta los mismos molondrones  de que pactando – los partidos políticos supuestamente más dispares –  para que exista lo anteriormente prohibido con vehemencia apasionada se transforme en pura, dura y machacona realidad insoportable.

Que se tiren estos tipos de personajillos que van a domeñar (y ordeñar, ni dudar cabe)  dos semanas y media (si fueran nueve y media, la cosa podría cambiar) en dimes, diretes y explicaciones absurdamente inmensas en los miles de medios de comunicación – públicos, privados y mixtos – cascando de quiénes van a manejar el percal patrio y – lo que es peor – de qué manera van a hacerlo, es asquerosamente vergonzoso. Para los de a pie, porque a ellos, eso de la vergüenza ni saben qué es ni saben dónde encontrarla, por más que pudieran empeñarse, que va a ser que de eso nada , monada.

No puedo salvar a ninguna formación política…¡a ninguna!

Todos están pacta que te pacta que me tiro pactando a tutiplén y sin concesión alguna a la llamada sensatez, buen criterio y mejor decencia y dignidad. Valores éstos que deben ir de la mano con la vergüenza anteriormente mencionada: ni saben qué es ni ganas de conocerlos, oiga.

Si tengo que mojarme las posaderas en salvar a alguno de estos politicastros y sus respectivas formaciones representadas, pues me quedo con Carmena, oiga usted, que desde el principio vio el pampaneo y se hizo a un lado. O casi.

Y los de Vox – no me sonrojo en escribirlo, oiga – también. Si no en la misma cualidad y cantidad que Carmena, si me han parecido los más cabales: “ oiga, si estos están repartiéndose el pastel apoyándose con los votos que me pertenecen, o me dan un trocillo o aquí no mangonea ni dios” – dicho sea con todo respeto-.

Del Rivera ese me lo esperaba, de veras (es el jocker comodín del que mas me dé y el pollo sin cabeza inacabable). Del Casado como que también. De Sánchez quizá un poco menos, la verdad. Iglesias ha pegado un patinazo de padre y muy señor mío, pero por lo visto – por lo visto de momento – solo está dispuesto a pactar con Sánchez, lo que de alguna manera le honra.

Pero…¿de todos juntos, a la vez  y revueltos? Pues no me lo esperaba. Por vergüenza, dignidad y decencia más que nada. Aunque ya me queda claro cristalino que no saben qué es y sería extremadamente molesto para ellos el atisbar su significado.

Por tanto, uno solo pediría una cosa. Por favor si fuese preciso: ¡No den más la tabarra pactando pactos, por la virgen!

Si a fin de cuentas van a hacer lo que indignamente les plazca, ¿qué trabajo les cuesta hacer tan ínfimo favor a un mendicante votador que fue honorado en presidir sus puñeteras mesas y a quien un alma caritativa salvo en extremo momento?

¡“Andivayansetosatomarporsaco”!

Post-scritum.- Hoy que me apetecía escribir un soneto – sin Violante que me lo ordene ni el dios que lo parió – en endecasílabo y con  tema bucólico-enamorado, va y me sale esto.

Es que si no lo escribo, reviento…y tampoco es eso. Tampoco es eso, que lo tengo yo casi pactado conmigo mismo en pura unanimidad.

 

Firma invitada: Francisco R. Breijo-Márquez. Doctor en Medicina. Full Professorship of Clinical and Experimental Cardiology at East Boston Hospital, Boston. Massachusetts. (On voluntary leave, currently)